
"Me acuerdo", es un maravilloso libro, del que Paul Auster escribe "
Me acuerdo es una obra maestra. Los libros supuestamente más importantes de nuestro tiempo serán olvidados uno tras otro, pero la pequeña y modesta joya de Joe Brainard perdurará. Con frases sencillas y contundentes, que comienzan con "me acuerdo" traza el mapa del alma humana y altera de forma permanente la manera en que miramos el mundo".
Comienzo mi propio
mantra:
Me acuerdo de cuando en mi casa me castigaban por algo -que necesariamente me lo merecía-, me decían"es por tu bien". Nunca más me ha parecido bien que me castiguen por mi bien. Y perdonen la redundancia.
Tal y como van las cosas, no será extraño encontrar proximamente en los aeropuertos, cabinas similares a los actuales detectores de metales, pero que ofrecerán a los vigilantes una imagen tridimensional y de algún modo
real de cómo sería la imagen de los pasajeros desnudos. Por mi bien, ahora que ya no tengo edad, me van a meter en una cabina para verme desnuda. Y qué quieren que les diga: "me alegro" porque sin duda, es una antigua fantasía la de desnudarme delante de desconocidos que nunca llevé a cabo, y ya iba siendo el momento. Además, es importante hacer las cosas cuando no te las piden. Ni te las van a pedir.
No voy a tener otro remedio que abandonar la manía que tengo a los aviones y sus retrasos "por motivos técnicos" y pasarme más por las terminales.
Otra obsesión que tienen las ¿democracias? tanto occidentales, como comunistas-chinas, o talibanas, es obligarnos a hacer cosas que no queremos en nombre de nuestra seguridad, salud, economía o diversión.
Y yo me pregunto ¿cuando todos nos volvimos unos niños?
Así que también estoy pensando en presentarme como la señorita de la foto: lista para embarcar y con las pieles vivas encima. Ecologista que es una.
Y para terminar leo:
Incluso la persona más reservada y tímida puede revelar sus "interioridades" sin desearlo, así lo denuncian la unión de Libertades Civiles estadounidense (Aclu), quienes reclaman que “esta tecnología ofrece un extraordinario potencial para el abuso”. Para la ACLU los scanners que se utilizan en los aeropuertos no son más que máquinas de "registro al desnudo virtual".
Barry Steinhardt, dijo a la Agencia Efe que el impertinente escáner era una máquina de “registro al desnudo virtual”, asegurando que los modernos rayos X pueden revelar detalles muy privados del viajero como, por ejemplo, si se ha sometido a una mastectomía o implante de pene, así como el tamaño de los pechos y genitales.
"Desde los trece años sólo he servido a una misma idea: la guerra a toda autoridad impuesta, a toda clase de privación de libertad, en nombre de la absoluta independencia del individuo" (Isaiah Berlin)
(fotografía Ryan McGinley)