martes, 9 de febrero de 2010

la lengua, con perdón y colaboración

La lengua que en éste país llaman común, es algo que importa. Tenemos que defenderla de los que piensan que no hay que hacerlo. Todas las lenguas son importantes y sirve para algo más que para hablar. Sacar la lengua es un signo de burla. Manejarla sin palabras es algo que provoca placer. ¿Porqué perdemos tiempo en hablar y discutir sobre temas pasados? Ya nos gustaría a todos tener eso que llaman "don de lenguas" y no sólo para darle al idioma.
Existen diversas en éste país, y algunos que las manejan muy bien, lástima que en ocasiones no esté conectada-cosa fundamental- con el cerebro. Emiten palabras y les llaman reflexiones.
Y, elintimistasecreto añadió:
Esto de la lengua y el lenguaje hace desvariar mis pensamientos sobre las extraordinarias funciones de tan noble órgano móvil. Sirve para comunicarnos con otras gentes que hablen nuestro mismo idioma; incluso, aunque no lo hablen, sirve de igual modo para lanzar improperios o expresiones de gusto. Sirve para apreciar el sabor de las sustancias alimenticias o de otros elementos no comestibles. Sirve, silenciosamente, tanto para hacer burla como para invitar al solaz. Sirve para procurar deleite y para dar énfasis a esa poderosa expresión de comunicación no verbal llamada beso. Todo sea dicho por el interés científico.
(Yo quería hablar más del lenguaje sin emitir sonidos que del propiamente verbal, el intimista me lo ha bordado.)

(Obra de Urs Fischer)

6 comentarios:

pilar mandl dijo...

:-) EXcelente comentario para una imagen tan buena.

Darle a la lengua es todo un arte. ¿O era el deporte nacional?

Le poinçonneur dijo...

Lenguaraces somos, sin duda alguna.

A veces demasiado, incluso.

elintimistasecreto dijo...

Esto de la lengua y el lenguaje hace desvariar mis pensamientos sobre las extraordinarias funciones de tan noble órgano móvil. Sirve para comunicarnos con otras gentes que hablen nuestro mismo idioma; incluso, aunque no lo hablen, sirve de igual modo para lanzar improperios o expresiones de gusto. Sirve para apreciar el sabor de las sustancias alimenticias o de otros elementos no comestibles. Sirve, silenciosamente, tanto para hacer burla como para invitar al solaz. Sirve para procurar deleite y para dar énfasis a esa poderosa expresión de comunicación no verbal llamada beso. Todo sea dicho por el interés científico.

Blue dijo...

La foto me ha dejado muda.
El intimista...también.

Perfecto.

Besos.

elintimistasecreto dijo...

Marcela, nos ha salido un buen dueto. Pero el mérito es tuyo y de tu comentario. Tus comentarios siempre dan mucho que pensar aunque sean en clave de humor. Y también inspiran para escribir muchas cosas... Que no nos falte nunca ese buen sentido del humor.

marcela dijo...

Gracias intimista, creo de verdad que el humor es un dique contra el desamparo y decía Billy Wilder que no hay forma más eficaz de contar la tragedia.
Gracias por tu colaboración.