martes, 5 de noviembre de 2013

La historia completa de España que nunca te contaron

Es larga lo sé e internet muy corto, pero creo merece la pena. Hay que ponerse máscara para no contaminarse.

Eran los primeros años del octavo siglo de nuestra era cuando unas tribus aguerridas y fanatizadas por un dios nuevo, procedentes del Oriente del Mediterráneo y de los desiertos de Arabia llegaron al Sur de la península ibérica. Estos llegaron diciendo que venían ayudar a los partidarios del rey anterior, Witiza, que se lo debían de haber cargado sus amigos para poder mandar ellos. Cruzar el mar lo tuvieron fácil porque la derechona de entonces ya tenía el espíritu canalla que tiene ahora y un fulano llamado el Conde don Julián colaboró con los invasores y un obispo, un tal Don Opas, negoció con los visitantes que si le dejaban en paz el negocio de los cristos, que él tampoco se metía con ellos y le dejaba hacer. Como se puede ver la salsa de la derecha viene de antiguo. 

El rey de por aquí andaba por aquel entonces peleando contra los de Herri Batasuna de la época; es decir al otro lado de la finca. Cuando se enteró cogieron los bártulos y marcharon hacia el sur. Llegaron cansados después de tan largo viaje y a los nuevos inquilinos no les costó mucho trabajo darles caña en condiciones en la batalla que tuvieron junto al rio Guadalete y sus inmediaciones. En menos de dos años llegaron al mar que está en el Norte y se quedaron con la finca y a la derechona de aquí se le acabó el negocio; a los de los cristos no se los cargaron, pero se quedaron con el negocio para un tal Alá
Cuando la derechona de las espadas y los cristos se vio sin chollo y el negocio de explotar al personal se lo quedaban los otros, le pareció mal, y se liaron a estacazos contra los del turbante y fueron rescatando cachos de la finca a lo cual llamaron reconquista y se fueron quedando con ella los de las espadas para cazar y los de los cristos para construir iglesias, palacios, ermitas, conventos y catedrales; para el pueblo nada, guerras, miserias y esclavitud. Las guerras continuaron y fueron recuperando grandes extensiones del terreno; en cada pueblo que fuera lo suficientemente poblado para mantener un convento de parásitos, los de la sotana se adueñaban del terreno y el pueblo tenía que trabajar para ellos o para el guerrero pues las tierras como he dicho antes eran de los de la espada o de los de los cristos.
 

Como el trabajo nunca ha sido ocupación de la derechona (no en vano había un antiguo dicho que decía que el trabajo mecánico no era propio de hidalgos) los terrenos conquistados los ocupaban con ovejas que es lo que menos trabajo daba, el cultivo de la tierra era más laborioso y había fabricar arados y fabricar cosas, el hacer algo de provecho nunca ha sido labor de la burguesía española, lo suyo ha sido la guerra, la caza y la misa. La elaboración de la lana requiere un proceso industrial que la derechona española estaba en la misma posición que ahora; es decir, incapaz de llevarlo a cabo, incapaz de crear nada. La lana se la llevaban a elaborar los mismos que ahora nos fabrican los coches y toda clase de artilugios, es decir, franceses, ingleses, italianos y los de los países bajos, (entonces Flandes), ahora Bélgica y Holanda
Al final nuestros guerreros bendecidos por nuestros cristeros, recuperaron hasta el último huerto de la finca; y eso significó quedarse sin el negocio de la guerra, pero el mismo año descubrieron otro chollo; un marinero genovés descubrió nuevas tierras al otro lado del mar y los mismos que estuvieron haciendo negocio contra los moros durante más de setecientos años ahora lo hicieron esclavizando a los nativos del nuevo territorio y quitándoles sus riquezas para decorar altares y castillos. Las riquezas del nuevo mundo no sirvieron para que los pueblos de aquí ni de allí vivieran mejor, sino para enriquecerse la derechona que siguió de parásita y de inútil como en siglos pasados. Nos gastamos lo que teníamos y lo que no teníamos en guerras inútiles para defender la santa fe de Cristo, pero ni un maravedí en el bienestar del pueblo.
 

Los más aventureros de por aquí se asentaron allá en las nuevas tierras y se declararon independientes formando nuevas naciones, pero con el estilo de aquí; los de los cristos ampliaron el negocio a las nuevas tierras y la derechona de los nuevos países siguió mandando en ellos con el estilo de aquí.
Por estas tierras, mientras que los franceses hacían la revolución política dándole forma a y contenido a la democracia y a los derechos del hombre y los ingleses ponían las bases del capitalismo que ahora gobierna el mundo, inventaban la máquina de vapor, el motor de explosión, los ferrocarriles o la penicilina nosotros nos entreteníamos haciendo guerras con los curas fusil en mano defendiendo la intransigencia y el oscurantismo y en contra de la libertad. Los franceses de la revolución vinieron y ocuparon la finca, pero como los dueños del cotarro se dieron cuenta que la democracia que quizá hubieran instalado los nuevos ocupantes, siguiendo los principios de su revolución, ponía en peligro sus bicocas, ayudados por los más fanáticos, (cosa de la que por aquí nunca andamos escasos) acabaron echando a los franceses a porrazo limpio y el que no tuviera un fusil le clavaba la faca o el tenedor al franchute que tuviera al lado.
 

La derechona había descubierto un gran invento, que era enriquecerse a cuenta del estado construyendo los ferrocarriles e importando las locomotoras del tren y todas las otras máquinas que los europeos inventaban. La derechona de aquí seguía igual de inútil que cuando les vendía la lana a los europeos en el mercado de Medina del campo cuatro siglos antes.
Como los extranjeros habían inventado la electricidad, los trenes y los coches, los de aquí se enriquecieron construyendo ferrocarriles para los trenes, carreteras para los coches y pantanos para las bombillas, pero siguieron sin inventar nada.
Los reyes que teníamos en cualquier siglo competían entre sí para ver cuál era más borracho o más bobo, nunca se supo, todos lo eran mucho. Hemos tenido mandamases coronados cazadores, borrachos, puteros, fanáticos, idiotas, reinas putas o santas inútiles, pero una cosa tuvieron en común, todos se dejaron dominar por la secta del vaticano hasta la idiotez; mientras tanto el pueblo en la miseria, el analfabetismo y la penuria como los siglos anteriores.

El siglo que empezamos guerreando contra los franceses lo acabamos guerreando en las últimas colonias de nuestro viejo imperio para acabar perdiéndolas y entrando deprimidos en el nuevo siglo. A la burguesía, tan zafia, cobarde e inútil como siglos anteriores no se le ocurrió ponerse a la altura de la burguesía europea, industrializar España y ponernos el camino del progreso tecnológico como los países que marcaban el rumbo de los tiempos que nacían con el nuevo siglo.

En la cuarta década del siglo XX la mayoría de los españoles decidió prescindir de reyes, instaurar un gobierno del pueblo y encaminar a España por los caminos de la democracia y la libertad; pero el sector más zafio, analfabeto y brutal se opuso con las armas en la mano y hundieron a España en el oscurantismo, la miseria, la represión, el miedo y la muerte durante cuatro largas décadas.
El dictador que presidía los negocios de la derechona murió de viejo en la cama; hubo largas colas ante su maltrecho y pequeño cadáver y al día siguiente todos sus beneficiados y seguidores eran demócratas de toda la vida. Fuimos todos a votar y ganaron las elecciones los del partido del dictador muerto. Hubo años de prosperidad y los españoles entramos en el consumismo con entusiasmo y comprábamos todos los artilugios que inventaban los extranjeros, incluso ponían sus fábricas aquí y nos daban trabajo a los españoles y nos hicimos europeos y construimos nosotros solos más casas que entre los más importantes países de Europa; pero como los sueldo eran miserables y precarios y lo único que era europeo eran los precios de los pisos, llegó un momento que la gente no pudo pagar sus casas y cuando nos dimos cuenta teníamos millón y medio de pisos sin vender y otros tantos sin poder pagar y todos los que antes hacían pisos (porque no sabemos hacer otra cosa) ahora están en el paro. 

España sigue sin industrializar, como en el siglo XV cuando la lana o en el XIX cuando la revolución industrial. Pero la derechona para seguir enriqueciéndose continúa ordeñando la misma teta que ordeñó en siglos pasados; ahora son los impuestos que los ciudadanos aportamos para la sanidad, la educación, las pensiones y los derechos que nos dijeron que teníamos desde que acabó la dictadura, los que dedica para enriquecerse, como siempre hizo a lo largo de la historia
El hambre, la miseria, la incertidumbre ante el futuro y el miedo vuelven a ser protagonistas de la vida del pueblo como en todos los siglos pasados, ¿quedarán españoles con dignidad, capaces de poner remedio a esta inmensa estafa a la que está siendo sometido el pueblo una vez más en su historia?

 Autor :José Manuel Ferrero

10 comentarios:

Temujin dijo...

Pérez Reverte ha escrito algo similar por capítulos, es verdaderamente descriptivo, lo unico que aquí la derecha es así y la izquierda se pierde en los Valles de los Caidos en busca del voto perdido, que también es parecido. Felipe cerro Altos Hornos y Astilleros gastándose millones para que la gente no trabajase, los coreanos hicieron lo contrario se gastaron los dineros para que la gente trabajase, he ahí la cuestion.

Blue dijo...

Vivímos en un espejismo tanto en lo económico como en lo político y ahora nos estrellamos contra la pared. Tanto hay que devolver, que algunos hasta tenemos que devolver lo que no tuvimos.
A mí lo que más me molesta es que a estas alturas todavía nos engañen diciéndonos que no estamos tan mal y que lo que vemos no es cierto.

Besos, Marcela.

marcela dijo...

Temujin, no hay mas que ver como coinciden en votaciones para seguir todos ellos impunes. Asco, mucho asco.
Un saludo.

marcela dijo...

Blue, cuando empece el blog me irritaba por el desconocimiento económico que tenían, luego me enfado mucho el porte de pasarela de las ministras "socialistas " y espere, lo que me esperaba de estos. Da igual, ellos manejan la justicia, reparten dinero a los lobbys y masacran a la inmensa mayoría.
Estoy sin esperanza, por primera vez en mi vida.
Un beso

Blue dijo...

Pues yo, mis pocas esperanzas ya las tengo puestas en un par de jueces, no más. Pero pocas ¿eh?, muy pocas.

Boas noites.

Genín dijo...

Pus deberías de tener esperanza, hay muchas cosas que se adulteran en nuestra historia, otras que no se cuentan y una leyenda negra que se teje por aquellos de "calumnia que algo quedará" pero no se dice que aquellos españoles de aquel tiempo favorecieron la inmigración de los pobres negros de África, y que incluso les fueron a buscar dándoles transporte gratis para llevarlos a las Americas e incluso un trabajo para toa la vida :))
Perdona corazón, pero esto no se puede digerir si no se hace con humor, aunque sea negro :))
Besos y salud

La mano negra dijo...

No os preocupéis que ahora llega la Carma o la Carme o la Carmen de sus vacaciones en los EEUU y nos ilumina a todos y a todas...

marcela dijo...

Blue, yo también tengo un poco de esperanza en esos dos mismos jueces. Pero poca.

marcela dijo...

Genin, a veces el humor se convierte en mueca, y te puedo asegurar que lo tenia, hasta hace unos años.besos y salud.

marcela dijo...

Mano negra, se van a Miami a dar unas clases y lo único que sientes es lástima por los alumnos y por nosotros, que podemos volver a verla tan satisfecha de ser progresista repartiendonos turrón.
Un saludo.