jueves, 22 de septiembre de 2011

profesiones contemporáneas



El cronista miseria es uno de los grandes personajes en la fauna del periodismo narrativo.
El cronista miseria consigue fondos gracias a los bajos fondos.
Para el cronista miseria las cosas son simples: Para hablar de la miseria humana, se va a una villa miseria. Para decirnos que el mundo es una basura, se va a un basural con niños abandonados. Para confirmarnos que no tenemos salida, cuenta la historia de unos pobres en la cárcel.
El cronista miseria, debilidad de ONG´s y Fundaciones bien pensantes, escribe mal y amarillo.
El cronista miseria elige sus temas con la misma lógica con que responden las candidatas a Miss Universo: "Los problemas del mundo son la pobreza, el narcotráfico y las guerras".
Ideológicamente, el cronista miseria no se hace problemas: divide a las personas entre buenos y malos.
Aunque no sea su meta, el cronista miseria suele fomentar el pánico social y el avance policial. El cronista miseria es amigo de uniformados, y es conocido por los poderosos de cada barrio bravo.
El cronista miseria habla de periodismo narrativo y de lenguaje literario, aunque sus textos solo terminan siendo una crónica roja de larga extensión.
El cronista miseria es éxito en Europa. Disfruta metiendo sus textos en medios del primer mundo, o en revistas tercermundistas dedicadas al buen vivir: Miseria chic.
El cronista miseria piensa que las dobles lecturas son lo mismo que releer.
El cronista miseria cree que una buena crónica es narrar miserias que están a la vista, cuando en realidad se trata de revelar miserias ocultas.
El cronista miseria defiende su parcela, su nicho, su quinta de miseria, como si fuera una propiedad privada.
El cronista miseria nunca escribe de los poderosos, aunque conoce a muchos.
El cronista miseria no entiende la pornomiseria.
Algunos piensan que el cronista miseria es un invento del nuevo periodismo latinoamericano.
El cronista miseria se burla de quienes, piensa él, solo escriben de frivolidades. Seguramente, su risa también sea su gran triunfo: ha logrado frivolizar todas nuestras grandes miserias.
(Juan Pablo Meneses)


Demasiados cronistas que hablan de la miseria pero no de los miserables. Esos que son los que la provocan. Algunos días creo, otros no.

17 comentarios:

India dijo...

Y lo peor, se me ocurre, es que a veces, el gran público del cronista miseria, no son los miserables... sino los que padecen también una miseria... la miseria que provocan los miserables... y de ser ambos su público, la misma lectura se hace diferente, y nunca es relectura... y así, escribe y escribe y en realidad, las letras son bidimensionales, porque nunca alcanzan volumen, pero ocupan y copan espacio...
Achuchones.

marcela dijo...

Sí India, estamos demasiado ocupados en contar y tomar imágenes de miseria para paliar nuestras malas conciencias. Además a las revistas y periódicos entre una página y otra siempre tienen que ocupar unas con niño en estercoleros, con cadáveres ensangrentados, para eso que yo llamo blanqueo de conciencias. E fotigrafía hay muchos que van alos paises pobres porque la miseria queda muy bien en la foto.
Un beso.

C C RIDER dijo...

La miseria queda muy bien, si fuera un recuerdo. Para mí es un poco dilema pero desde hace tiempo, esos cronistas hacen prevalecer la cantidad a la calidad. Se puede informar sobre la malaria, sobre los males de los paises pobres de verdad, pero que carajo!! que optimicen la oportunidad, aquí me enajeno, porqué la oportunidad que tienen es una responsabilidad. Informar, no enumerar las moscas que rodean a esos hambrientos, informar del porqué de sus males. ¿¿Pero cómo podemos pedirles eso?? cuando en asuntos locales, muchos peiodístas, supuestos no hacen otra cosa que "cortar-pegar" sin más, además de como dice mi cuñado..."comemierdas" que son, sin vuelta de hoja. Ojo,no creo que sean unos ignorantes que no sepan hacer su trabajo, sino que hacen lo que les enseñan en la escuela, el jefe dixit.

Muy buena entrada Mar.

Genín dijo...

Menos mal que no soy cronista...
Besitos y salud

marcela dijo...

C.C. Rider, los cronistas deberían hacer las crónicas no de la miseria sino de los que la han propiciado.
El efecto concienciado, relato, hago la foto y la publico. Eso ya no sirve.
Un saludo.

marcela dijo...

Genín, eres cronista no de las miserias ajenas, sino de la alegrías propias. Sí eres cronista pero muy lejos de esos que aquí se relatan.
Un beso

C C RIDER dijo...

Basta con leer el discurso de Focault o mencionar aquellos reportajes, en los que no escatiman sus trabajos; es decir... pasados los años, valen de historia. Trazar.

Gracioso... en verificación de la palabra he de poner Whishima... creo que a su modo, Mishima era cronista de la miseria, pero lícito.

marcela dijo...

C C Rider, Mishima licito,y consecuente... Saludos

Blue dijo...

¡Que bien dicho! Miseria chic.
Me has recordado una serie de reportajes que hacían en la tele con indigentes, gitanos, etc...¿Para qué? ¿No será también para que pensemos qué bien estamos?
No sé...no sé que pensar. Estamos tan concienciados de todos los males del mundo que tenemos la cabeza más pendiente de lo lejano que de lo cercano, y así nos va.
;-)
Besos.

pilar mandl dijo...

Bueno, el cronista miseria cumple su papel en la sociedad para no romper la cadena...

marcela dijo...

Eso Pilar, la cadena que nos ata a la estupidez,y a los tontos miseria chic.
En fotografía, siempre me han irritado los que sacan a los niños con la carita llena de moscas y a los cadáveres sin ninguna piedad.
Un beso hasta pronto...

Frankie dijo...

Bueno, es una moda social muy políticamente correcta el sacar siempre una nota social recordando a los que no tiene nada. Solo recordándolos y para de contar, claro.

Es como la versión laica de las plegarias que los beatorros elevaban por "los que no tenían nada para comer". Eso sí, siempre antes de ponerse a zampar como tiburones.

Besos.

El Mar no Cesa dijo...

El final es lo mejor, porque es una verdad como la copa de un pino: han frivolizado lo importante, y ya nos parece casi accesorio por lo cotidiano.
Que bien escrito.
Me quedo pensando mas sobre esa "raza".
Un abrazo,
Mar.

marcela dijo...

Frankie, rezar es un lavado de conciencia que practican muchos que también lavan el dinero. No puedo con los que intentan hacernos ver que su buenismo les ha llevado al centro mismo de la "miseria".
Y sin mirar en sus barrios porque no les parece nada "exótica"
Besos

marcela dijo...

Mar, son los defensores de enseñar las miserias y luego dormir tranquilamente en un gran hotel.
Nada queda mejor que un periodismo concienciado y con "color y olor".
Y las fotografías no te digo, son pura belleza, porque es terrible y no queda "bonito" y ahí está lo bello en lo trágico.
Yo que soy de Donosti, doy fe que en foto queda mucho peor que Bilbao. queda muy pastel...

fiorella dijo...

Ese tipo de trabajos periodísticos me sacan de casillas, me da asco. Pornomiseria,eso mismo.Un beso

Temujin dijo...

Eso que muestras es una de las grandes verdades de este mundo. Nunca se habla de los que provocan la miseria con nombres y apellidos, es más fácil y menos peligroso sacar una foto de un niño con moscas, que hacerla y denunciar a quien deja que eso ocurra..Un saludo