sábado, 5 de noviembre de 2011

sospechosos habituales



Los personajes que dirigen la Unión Europea dan ejemplo tirando cada uno por su lado. Todo el asunto ha entrado ya en el terreno del culebrón, por lo que recomiendo a los principales guionistas: Sarkozy, Merkel, Trichet, Draghi y compañía que se aclaren y no sigan complicando el argumento. De hecho, seguro que no saben que los argumentos complicados son de malos guionistas. Y puesto que no parecen proclives a contratar  a cualquiera de los grandes, les sugiero que aclaren sus ideas y no sigan mareando la perdiz. Aunque la perdiz la pobre, no es que acabe mareada, es que va a acabar en el plato.
Están intentando salvar el euro una moneda que se creó sin atender a la diferencia cultural de países, pib’s o sueldos. En España pasamos de pagar el café 100 pesetas a 166 y así, casi todo. España es un país en recesión en el que los pisos han bajado el 30% y no se venden, y tienen que bajar más. Auguro que tendrán que caer otro 30 más y ese será real, no ficticio.
¿Se trata de salvar al euro o de que la gente deje de empobrecerse,  deje de estar parada o con miedo de irse al paro, o que podamos ser un poco más competitivos?
Se salva al euro porque los mercados -no los financieros, sino los que venden- necesitan tener millones de consumidores que paguen en esa moneda. Los mercados de los que hablan son muchos y nunca aclaran cuales. Mercados son las empresas eléctricas que nos venden electricidad y que ganan miles de millones, esas que han subido en cinco años un 60% la luz –bien básico- y el gobierno les debe de pagar millones por la diferencia tarifaria (sic), explicando  no se qué de asumir pérdidas…
Con respecto a los inmuebles, se da la paradoja de que los bancos se quedan con los pisos y siguen cobrando el crédito a las familias que dejan en la calle, mientras los ciudadanos les inyectamos dinero a ellos que lo hicieron mal, crearon precios falsos y no controlaron riesgos.
Tampoco se habla de los créditos de las grandes empresas de los “señores del ladrillo” a las que prestaron dinero y que deben unos 400.000 millones (he dicho 400 mil) que si pasaran su valor a libros estarían quebradas. No creo que la salida sea la devaluación de las necesidades básicas: educación, sanidad. Y para ello, hay que favorecer que las actividades inviables como la construcción adelgacen. Según los datos del BdE el crédito vivo al negocio promotor y constructor es de: ¡unos 400.000 millones de € de línea de crédito! Estas empresas insolventes (promotores, constructoras, cajas de ahorros) tienen que ser declaradas en quiebra, cuánto antes mejor. Si no, harán todo tipo de trucos contables e intentarán cargar sus deudas a los demás. Al subastarse sus casas, bajaría el precio de la vivienda, y así mejoraría la competitividad de la economía: no es posible competir con Alemania si un piso en Berlín cuesta la mitad que en Madrid.

La crisis hay que pagarla todos, no sólo los más necesitados. Os acordáis de aquello  de “la crisis la arreglamos entre todos” Pues eso. Entre todos, y a poder ser en base a la productividad que en ese caso los que la gestionan y los que se lo han llevado crudo recibirían 0 multiplicado por cero. ¡Y hablan de sueldos por productividad! Desde un reportaje en “un periódico que habla de estilo” sobre un mondadientes de oro no había oído tal frivolidad.

La trivialidad, la boca de ganso, la estulticia jamás tuvo tanto "sin- vergüenza". El pirata “presunto” reclama 1.100.000 euros por despido a la SGAE, y un alcalde socialista se jubila con 55 tacos con 450.000 euros de indemnización, todos los días la misma canción. Tan mala que sólo tiene estribillo. Y como sigan así, con esa estulticia de espaldas a la realidad, el estribillo será el de "a las barricadas"

María Antonieta no habría sido sino una recatada aprendiza en estos tiempos.

8 comentarios:

Desclasado dijo...

Tensan tanto la cuerda que al final ha de romper.
Y tiene que romper porque sin crear tejido productivo y asumir un cambio en las relaciones laborales y sociales no es posible salir de esta.
No se sale de un error probando una y otra vez la misma equivocada solución.
Yo tengo ganas de que reviente de una puñetera vez y así antes habrá que iniciar otra cosa.
Pero nos meterán en una guerra... es más cómodo para ellos que bajarse del machito.
Un beso, que he estado desaparecido.

D.F. dijo...

Hubo un tiempo en que las empresas se dedicaban a fabricar cosas, echaron a los empleados, vendieron las fincas y ahora comercializan. Es urgente separar la banca tradicional (necesaria) de la especulativa, ya se hizo para salir de la depresion del 29 y se anulo por presiones del City Bank en el 2000 o en 1999 no recuerdo exactamente y la cosa se volvio a repetir. Ley Glass-Steagall

Pilar Mandl dijo...

Me gusta cómo te explicas! Hasta consigues que sonría todo el rato mientras te leo y eso que las noticias son de pésame...

Genín dijo...

Es lo que dice el Descla, en su avaricia, el poder y el capital están estirando la cuerda demasiado y en cualquier momento reventará, yo también estoy deseando que lo haga.
Pobrecita la Mª Antonieta, un bebé de pecho inocente, era al lado de estos, si...
Salud y besitos

Unknown dijo...

no termino de entender el porqué aún no salimos a la calle, a protestar,¿será verdad que somos idiotas de remate? a lo mejor sí.
un saludo
marian

Blue dijo...

A mí no me importaría volver al euro, pero que fuera tal como estábamos, porque cuando se me ocurre cambiar a pesetas lo que gasto hoy, me asusto.
La construcción no puede adelgazar más porque está muerta. Es imposible. Si ahora hay créditos concedidos a la construcción que están todavía sin pagar es porque no hay ventas, pero los bancos no perderán. Se quedarán con todo y esperarán a tiempos mejores.
Besos.

çç dijo...

Voy a ejercer un corta y pega. Del Público digital, de hoy.

Pedir dinero y pagar sólo un 0,08% parece un intercambio casi imposible en plena crisis, pero no lo es para Alemania. Ayer salió al mercado en busca de financiación a corto plazo, y la operación le salió casi regalada. Realizó una emisión de 3.800 millones de euros en títulos de deuda pública con caducidad a seis meses, que se colocó al sorprendente tipo de interés del 0,08%. Por comparar, el Tesoro español colocó octubre títulos a ese plazo a un interés del 3,34%.

La Agencia Financiera alemana (el organismo responsable de gestionar la deuda estatal) señaló que este es el interés "más bajo pagado nunca en este segmento" y lo comparó con el del 0,3% de los títulos a seis meses subastados el mes pasado.

Este escaso interés, que en realidad es negativo, ya que hay que compensarlo con una inflación superior al 2%, no espantó a nadie sino todo lo contrario, la demanda dobló la oferta de títulos, según explicó el Gobierno alemán.

A juicio de expertos, esta tasa de interés está directamente ligada a la crisis de la deuda soberana en países como España e Italia, que ha alentado la fuga de los inversores a valores como más seguros: la deuda pública alemana y la estadounidense.

Cuando la incertidumbre se apodera de los mercados y vislumbrar la tendencia es casi más complicado que leer una bola de cristal, el dinero huye en busca de los refugios tradicionales. Esto está provocando que el bono alemán a diez años marque también mínimos históricos al cotizar al 1,78% , incluso por debajo de estadounidense, que ayer cerró en el 1,96%.
Europa también emite

Aún así, el día debió de ser especialmente receptivo a la deuda europea, ya que la Unión Europea retomó la emisión suspendida la semana pasada por las malas condiciones del mercado. Ayer, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) colocó 3.000 millones de euros en bonos con vencimiento en 2022, por los que pagó un tipo de interés del 3,6 % y que serán utilizados para sufragar las ayudas del rescate a Irlanda.


Yo lo tilularía, por qué lo llamamos euro cuando queremos decir Marco.

marcela dijo...

De acuerdo con todos y en desacuerdo con algunas cosas...los periódicos no dan noticas dan intereses para sanear sus cuentas de resultados.
Las cifras que manejan (ojo, digo cifras) son todas diferentes así que creerse las letras ya es cuestión de fe.
Un abrazo, y gracias por venir y añadir algo a mis confusiones y certezas.