Idiota derivada del griego ἰδιώτης, idiōtēs (persona que carece de capacidad profesional, "un ciudadano privado y egoísta que no se preocupaba de los asuntos públicos)
miércoles, 13 de febrero de 2019
sábado, 9 de febrero de 2019
elige un robot no se corrompe
El pasado 15 de abril de 2018 un robot quedó tercero en las elecciones de alcaldes distritales de Japón. Michihito Matsuda —de plateadas hechuras e inteligencia artificial— sacó 4013 votos y a punto estuvo de pasar a la segunda vuelta de las elecciones municipales de Tama, un distrito de Tokio de 150 000 habitantes.
¿Cuáles fueron los eslóganes de campaña de Michihito? El primero estaba cantado: «La inteligencia artificial puede cambiar la ciudad de Tama»; el segundo ya era más curioso: «Oportunidades justas y equilibradas para todos»; pero el tercero fue el que nos dejó traspuestos: «Inteligencia artificial contra corrupción». Un ser humano es sobornable, los robots hasta ahora no.
lunes, 31 de diciembre de 2018
vivir más despacio.
Los fundadores de Google han creado Calico, una compañía destinada a desentrañar los secretos del envejecimiento y lograr que vivamos (quien lo pueda pagar) 500 años, en este planeta (si resiste) o en una colonia extraterrestre. El Instituto Buck es la nueva arca de Noé. En sus probetas, levaduras y gusanos viven ya mucho más de lo normal.
Sin tanto aparato tecnológico, Kant, que nunca gozó de buena salud, aprendió los secretos de la longevidad. Vivió más que sus amigos y, cuando tuvo que enterrarlos a todos, confesó amargamente la inutilidad del logro.
Ralentizar el proceso de envejecimiento, ese es el nuevo sueño del emperador. ¿No sería acaso más razonable vivir más despacio? Paladear las vivencias de cada día.
Hemos ignorado lo que dura y seguimos aferrados al tiempo absoluto de Newton, seguimos creyendo que el espacio puede medir el tiempo, cuando tanto Einstein como Bergson mostraron de un modo convincente que los relojes no miden el tiempo, sino otros relojes. Desde esta perspectiva, quizá Mozart vivió tanto como Matusalén. Ignorando estos hallazgos, el Fausto alquímico asume ahora el provincianismo norteamericano, siempre eficaz a la hora de implantar deseos al resto del planeta.
Sin tanto aparato tecnológico, Kant, que nunca gozó de buena salud, aprendió los secretos de la longevidad. Vivió más que sus amigos y, cuando tuvo que enterrarlos a todos, confesó amargamente la inutilidad del logro.
Ralentizar el proceso de envejecimiento, ese es el nuevo sueño del emperador. ¿No sería acaso más razonable vivir más despacio? Paladear las vivencias de cada día.
Hemos ignorado lo que dura y seguimos aferrados al tiempo absoluto de Newton, seguimos creyendo que el espacio puede medir el tiempo, cuando tanto Einstein como Bergson mostraron de un modo convincente que los relojes no miden el tiempo, sino otros relojes. Desde esta perspectiva, quizá Mozart vivió tanto como Matusalén. Ignorando estos hallazgos, el Fausto alquímico asume ahora el provincianismo norteamericano, siempre eficaz a la hora de implantar deseos al resto del planeta.
Vivir muchos años no significa vivir más. El goce es producto de la inutilidad y la pérdida de tiempo. Vivir reposado y mirar el sol aunque nos queme, para saber que delante, no detrás, está ese final que nos invita a vivir con ansia, pero reposadamente.
jueves, 27 de diciembre de 2018
lo feo es lo bonito ahora
La vida se ha vuelto muy confusa.
No resulta difícil identificar el eco de lo artificial y lo exagerado con el momento presente, de hecho una de las tendencias al alza que destaca la empresa Trendhunter es el “Mainstream campy”, que es definido como una mezcla de subversión estética y de kitsch. Andrew Bolton, el comisario de la muestra del Metropolitan —realizada en colaboración con Gucci y su director creativo actual, Alessandro Michele, rey absoluto del barroquismo fagocitador versión siglo XXI— ha subrayado cuán oportuno resulta este proyecto a la vista de la actualidad política y cultural.
Y es precisamente en estos dos campos, en la política y en la cultura, donde la poeta y crítica francesa Annie Le Brun se concentra para denunciar, en su ensayo recientemente publicado en español Lo que no tiene precio (Cabaret Voltaire), “un afeamiento del mundo que progresa sin darnos cuenta”. La acumulación y los ingentes residuos que se generan están en la base de la propagación de lo feo, según Le Brun. El turismo de masas —“ya no son seres los que viajan sino selfies”—, la contradictoria idea de las tiendas de lujo en aeropuertos, o la obsesión por cuerpos estilizados en gimnasios —“todo es belleza sobreactuada hasta la caricatura”—, son muestras de la homogeneización rampante y destructiva que subleva a la ensayista. “Al igual que el régimen soviético trataba de modelar las sensibilidades a través del arte realista socialista, parece que el neoliberalismo ha encontrado su equivalente en cierto arte contemporáneo cuya energía pasa a instaurar el reino de lo que yo denominaría el realismo globalista”, escribe. La continua creación de valor sin riqueza que caracteriza los mercados financieros se ha traspasado al terreno del arte, donde se vacía el significado en exposiciones promovidas por grandes museos y fundaciones, clama Le Brun, en un constante “saqueo-plagio de la historia del arte donde ya nada existe si no es aumentado de veinte a cincuenta veces”. Prima el sentimiento sobre todo lo demás —“la sensación, además, ya no tiene más medida que lo sensacional”— y la unicidad o distinción “consiste en pagarse el lujo de apostar por todas las contradicciones”. Atrás quedaron las artes y tradiciones populares que según Le Brun “han constituido la más formidable barrera contra la fealdad durante siglos”, fagocitadas hoy también por los gigantes del mercado.
jueves, 13 de diciembre de 2018
los reyes del baile
Que los políticos eran adictos al baile lo sabíamos: adictos a cambios de opinión , a decir que si cuando dicen no, a ser tan inocuos como un vals, a bailar la yenka como Pedro Sánchez: adelante, detrás, un dos tres...
Pero la reina del baile es Teresa May, que como siga haciéndolo tan descontrolada en el ritmo, se va a ir a practicar fuera de Downing Street.
Macron quiso acabar con los partidos y dar más poder al gobierno y le han salido unos franceses no tan partidarios del orden,vestidos de amarillo con los que se desespera porque carecen de organización y líder con el que hablar para negociar.
Estos tres lideres tienen mucha marcha, mucho baile, pero no controlan bien sus pasos por lo que les vaticino que acabarán fuera de la pista.
lunes, 10 de diciembre de 2018
ser humano, y querer
El problema de ser humano y del ser humano: que uno le coge cariño a las cosas, que se acostumbra a la vida muelle y que propende a la propiedad privada, incluso militando en partidos que la repudian. En Iberian, más.
jueves, 7 de junio de 2018
el gobierno bien, gracias.
Pedro Duque es el español con una visión más global de la Tierra, quizás el titular de cartera que llega a esas alturas sin sentir vértigo y el nombre que confirma la vocación de altos vuelos del nuevo Gobierno.
Esto de la testosterona, lo de los “cojones” y los “huevos” y la “hidalguía”, tan latino y tan español (catalán, también), debería notarse con la gran presencia de mujeres en el gobierno. Sólo hay algo peor que los hombres, las mujeres que quieren hacer de hombres. Las que Sánchez nombra tienen muy buena pinta,y buenos curriculos, ojalá sean libres.
Así que en principio el gobierno no nos parece mal (a muchos) y lo de Huerta en Cultura tampooco hay que extrañarse, tiene muchos amigos en el tema. Se trata de rapartir, sonreír y hacer pocas cosas importantes para que no se note y no traspase.
Muchas mujeres, algunos hombres testados, buenos profesionales (palabra que me da menos miedo que la de expertos), y la cuota gay que me parece baja.
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