lunes, 18 de mayo de 2015

el grado cero del pensamiento: estamento y casta




El grado cero del pensamiento es una dimensión de la cultura en la que las palabras se vacían de sentido y todo discurso se convierte en una retahíla de inmundicias. El poder ya no informa, se dedican simplemente a ocultar materia oscura.

El grado cero del pensamiento es también el grado cero de la moral y el grado cero del criterio. Con el advenimiento del grado cero del pensamiento la cultura se degrada hasta convertirse en una grotesca caricatura de sí misma.

Es el momento en que el pensamiento deja paso al entretenimiento de carácter infantil y al infantilismo.
Con el grado cero del pensamiento el tiempo se convierte en un pasar sin sentido: en un pasatiempo.


El grado cero del pensamiento va creciendo sin que nos demos cuenta, hasta que se impone de forma aplastante, generando un fenómeno que acabará devastando el fondo humanista y humanitario de los sistemas que aún se sostienen: la pérdida de relieve de la vida y de la muerte.

No son una casta
los que vomitan palabras desgastadas
en el anfiteatro de la vacuidad
y de la senilidad política.

Tampoco son una clase
los que expelen frases hechas
en foros y parlamentos.

Son un estamento
incesantemente dedicado a conducirnos
al grado cero del pensamiento.

Gracias a ellos
es posible regresar al pasado
sin necesidad de recurrir a la máquina del tiempo
y disfrutar del espectáculo en vivo:
la obra que mejor representan
es la de Saturno devorando a sus hijos.

(Jesús Ferrero)



sábado, 7 de marzo de 2015

Las Damas de Génova artículo artístico-político




Por la frase o expresión "Las Damas de Génova" podemos entender, afortunadamente, algo muy diferente de las políticas que tienen su despacho en la sede del PP, sito en esta conocida y céntrica calle madrileña. Estas damas genovesas son ciertamente otra cosa, otra cosa... -las consortes reconocidas tienen nombre y apellido: María Serra de Pallavicino, Brígida Spínola de Doria.., las amantes no, y como corresponde a tan secreta condición. Son las mujeres y queridas pintadas por Rubens de los poderosos banqueros de la República de Génova (en aquel entonces una especie de "Estado Libre Asociado" a la Monarquía Española), los mismos que extendían los créditos a los reyes españoles con la misma soltura y alegría, pero mayor control, que los Rato, Bárcenas, Blesa y Cía. para las bandas mafiosas de sus amigos de partido. 

El motivo desde luego era muy otro, aunque igual de equivocado: sufragar las costosas guerras, políticas y religiosas, y frentes abiertos en el Norte del continente. Estos banqueros también tuvieron el honor de ser inmortalizados por Quevedo en el muy famoso poema satírico del "Poderoso Caballero...":

"Nace en las Indias honrado
donde el mundo le acompaña;
viene a morir en España
y es en Génova enterrado".


Pues bien, estas mujeres divinas (hay más de las aquí mostradas), y divinamente pintadas por Rubens (creo que son algunas de sus obras más inspiradas, y mira que este superdotado tiene obras geniales...), eran en realidad las que manejaban (las esposas sin duda, pero las amigas también) el emporio financiero genovés que extendía sus tentáculos a todo el mundo conocido hasta entonces, y así las pinta Rubens, que tenía en Génova una especie de "pied-à-terre" a mitad de camino en sus viajes, reales o proyectados y no realizados, entre Amberes y Madrid: bien armadas de lujo y boato, satisfechas y alegres, intocables y seductoras, amantes siempre del poder y la "bella vita". 

Así pues, nada que ver estas "Damas de Génova" con nuestras contemporáneas políticas. Puede que les una la misma pasión por el poder, el dinero y la rapiña, pero jamás las actuales (son tan vulgares y catetas las pobres...) hubieran tenido la inteligencia artística y el buen gusto de querer ser pintadas por Pieter Paul Rubens. Probablemente el flamenco las habría rechazado, y ello también nos dice mucho del exquisito gusto que tenía. (El Museo del Prado que posee quizás la mayor colección de Rubens de todo el mundo no atesora ninguna obra de esta fantástica serie, las "Damas de Génova", que si bien no son conocidas bajo este epígrafe, hay historiadores como Daniela Tarabra, que así las califican, y a mí me venía muy bien mantenerlo como eficacia informativa con respecto a las otras "Damas de la Calle Génova 13 de Madrid".

Luis Francisco Pérez (gracias amigo)

(Y dos rubias, de las de siempre de Genova, acudirán a las urnas con su gracejo popular. l.i.i)

lunes, 9 de febrero de 2015

grecia y el mito del minotauro


El Minotauro sólo comía carne humana, es decir era antropófago y conforme crecía se volvía más salvaje. Cuando la criatura se hizo incontrolable, Dédalo construyó el laberinto de Creta, una estructura gigantesca compuesta por cantidades incontables de pasillos que iban en distintas direcciones, entrecruzándose entre ellos, de los cuales sólo uno conducía al centro de la estructura, donde el Minotauro fue abandonado.

A la par que el laberinto encerraba al Minotauro, uno de los hijos de Minos, Androgeo, fue asesinado en Atenas después de una competición olímpica donde quedó campeón. El rey de Creta declaró la guerra a los atenienses. Minos atacó el territorio ateniense y, ayudado por la peste que azotó a los asediados, conquistó Megara e hizo rendir a Atenas. La victoria de Minos imponía varias condiciones por la rendición, y se dice que el oráculo de Delfos fue quien aconsejó a los atenienses ofrecer un tributo a Creta. Así, una de las condiciones emergentes era entregar siete jóvenes y siete doncellas como sacrificio para el Minotauro. Existen dos versiones conocidas acerca de la frecuencia de este tributo. Según una historia, los catorce vírgenes eran enviados anualmente; en cambio, otra versión dice que los siete muchachos y las siete doncellas eran llevados cada nueve años. Los catorce jóvenes eran internados en el laberinto, donde vagaban perdidos durante días hasta encontrarse con la bestia, sirviéndole de alimento. (de la Wiki)

Grecia está en una increíble situación, y los dirigentes de Siryza han hecho una presentación de sus intenciones por Europa. Varoufakis se ha convertido en el hombre de moda, en la prensa inglesa tan "cool" se han rendido al Varoufucker -así le llaman-. Hace tiempo que un hombre así no paseaba por los pasillos nauseabundos de la política. Es un hombre, con pinta de dios griego y con mucha sensibilidad. Se atreve a decir que el momento más dramático de su vida fue cuando le abandonó su mujer y se llevo a su hija.

Como economista está más que reconocido e incluso premios Nobel hablan de él con admiración por su cabeza y su corazón. Alemania, a la que todos los "pigs" prestamos mucha pasta para anexionar el este, no está por otra cosa que por las largas tijeras de la feroz demanda del capitalismo bancario. Media Europa femenina está enamorada de él, pero Grecia necesita más de los patrocinios que de los fans.

Cierto, Grecia debe mucho dinero y las deudas se pagan. También es verdad que si dejan que pueda pagarse, y dan le tiempo para recomponerse de una deuda que sólo comía pobre carne humana como el Minotauro.

Uno de los responsables de esa deuda es el actual Presidente del BE Mario Draghi a la sazón reponsable en Europa de los terribles Golmand Sachs bad boys.Pero Draghi tiene una singularidad: entre enero de 2002 y diciembre de 2005, fue alto ejecutivo de Goldman Sachs, el gran banco de inversiones estadounidense que durante esos mismos años estaba ayudando a Grecia a ocultar su deuda a través de instrumentos financieros opacos, operación conocida como swap.

Van a estrangular a Grecia, y puede que lo consigan, pero hasta pequeña Grecia puede hacer que Alemania se salga del euro. No me lo estoy inventado, se habla de esa posibilidad. Ya se sabe que las uniones por amor a la pasta duran hasta que interesan al que va ganando.

viernes, 30 de enero de 2015

abandonar el tabaquismo de estar sentados



Ahora se puede practicar en horario de trabajo. Lo último es celebrar reuniones mientras se camina. La cifra recomendada oscila entre los 35 y los 50 kilómetros (noleer horas) por semana. En lugar de negociar proyectos o discutir ideas entre las paredes de una sala iluminada por fluorescentes, a los postres de un interminable almuerzo o incluso durante un café informal, lo más moderno es convocar a tuinterlocutor a un ‘walking meeting’. 
 
¿La principal ventaja? Agilidad física y mental. En movimiento, la mente se oxigena y el diálogo es más natural y fluido. La lucidez sale por los poros de la piel junto con el sudor de la caminata. Aquello de poner un futbolín en la sala de juntas o pufs de colores en el ‘selfservice’ para fomentar la creatividad en una atmósfera buen rollista ya está superado. 
Ahora, solo hay que acordarse al salir de casa de llevar una bolsa con ropa y calzado cómodos por si se cuela en la agenda una cita andante. Los defensores de la cultura del bienestar ya están haciendo alharacas a este nuevo procedimiento, entre ellos Arianna Huffington, la magnate de la prensa en internet de Estados Unidos. Después de haber sufrido en 2007 un colapso por agotamiento, esta periodista se replanteó su vida con unas estrategias para controlar el estrés que recomienda en su libro ‘Thrive’ (todavía no se ha publicado en España). 
 
Dormir 30 minutos más al día, desconectar todos los aparatos eléctricos del dormitorio y tirar algo al final de cada jornada como gesto liberador son algunas de ellas. Y, por supuesto, la más agradable de todas, pasear.
 
«Permanecer sentado es el tabaquismo de nuestra generación», asegura Nilofer Merchant, consultora de Silicon Valley y una de las brillantes conferenciantes de Ted Talks, que incita en su discurso (www.ted.com) a no sacrificar la salud en el trabajo por falta de actividad física. Ante un auditorio repantigado en sus butacas, lo primero que suelta provoca un respingo: «Lo que estáis haciendo justo ahora mismo os está matando». Para ella, esta cruzada de las ‘citas de paseo’ empezó cuando una persona con la que tenía que mantener una conversación de trabajo le propuso como alternativa que la acompañase a sacar a los perros. «Me parecía un poco extraño…, y sabía que yo también terminaría jadeando». 
 
Pero se apropió de la idea al ver que la "reunión" resultó muy fructífera. Ahora defiende que en contacto directo con la naturaleza, los problemas se ven desde una perspectiva distinta y que es más fácil encontrar soluciones viables y sostenibles. «Os sorprenderá ver cómo el aire fresco impulsa el pensamiento innovador», dice. Que se preparen los gimnasios, porque pueden sufrir un cataclismo de bajas.

martes, 27 de enero de 2015

las contradicciones del capitalismo serán su final


Siempre creí que el capitalismo morirá por la obscenidad capitalista. Y es desde dentro que lo llevarán a su final. De hecho, lo que ha ocurrido en Grecia augura una temporada de cambios, porque ninguno de los bipartidismos ha hecho nada por parar las noticias reales de un mundo de ricos que cada vez lo son más, en un mundo de pobres, que pagan las miserias de la crisis provocadas por el sistema con sus impuestos.  

Con todo, la cualidad de la democracia griega que hoy más echo de menos es la parresia, que consiste en atreverse a decir todo lo que uno piensa, arriesgando desde el ridículo, al ninguneo de la opinión dominante, incluido el desprecio, cuando no el odio, de los poderosos. Bailar fuera del tiesto se paga siempre a un alto precio.
Justamente, la falta de parresia explica que a la mayoría de los economistas, y con ellos a sus fieles seguidores los políticos, les haya pasado inadvertido durante casi cinco años algo tan obvio como las consecuencias financieras de la burbuja inmobiliaria. ¿Cómo se explica, por lo demás, que la inmensa mayoría de los economistas no hayan previsto la crisis?
 
Atreverse a manifestar algo que se salga del marco de los intereses dominantes lleva consigo de inmediato una descualificación que nos condena a la invisibilidad, con un alto coste en prestigio y otras gabelas que pagaríamos de buen agrado, si ello no implicase perder la plataforma pública desde la que poder alzar la voz.
Un ejemplo contundente. Se han escrito montañas de papel sobre la durísima crisis que nos aflige, sin que apenas haya saltado a la palestra el nombre de Marx, el primero que describe las crisis económicas, vinculándolas al modo de producción capitalista. En teoría no podrían existir, ya que la ciencia económica daba por descontado que el mercado acopla la producción a la demanda, pero si se presentan, como en efecto ocurre, se deberían a catástrofes naturales, malas cosechas, disturbios sociales, inflación y subida incontrolada de los salarios, explicaciones que Marx rechaza como la causa de crisis que se repiten periódicamente, todo lo más concede que podrían ser síntomas.
La superproducción, piensa Marx, es la causa última de las crisis, a la que suele preceder un periodo de especulación desmedida que en las ramas más diversas aporta una prosperidad generalizada que impulsa a producir más de lo que puede asumir el mercado. 

Las crisis estallan en la economía financiera especulativa, para luego extenderse a la economía productiva, pero su causa última es siempre la superproducción, a la que precede un periodo de expansión.
Marx subraya la gran paradoja de que, cuando la mayoría carece de lo más elemental, se acumule una gran cantidad de mercancías invendibles. Habla del “milagro de la superproducción y supermiseria, en la que puede haber superabundancia de productos, aunque a la vez la mayoría sufra bajo la aguda necesidad de los medios de vida más elementales”. La conjunción de salarios bajos y de una enorme producción de mercancías que los altos beneficios impulsan, lleva a que las mercancías tengan que venderse por debajo del coste de producción, que es lo que Marx llama superproducción, que se corresponde con un consumo muy por debajo de la capacidad productiva, infraconsumo.
 
De las crisis solo se sale llevando a cabo una completa renovación del aparato productivo, destruir para volver a construir, lo que permite al capital volver a obtener beneficios. La crisis finaliza con la recuperación de la tasa normal de beneficio, reestableciendo el equilibrio del sistema. Marx las compara con el vómito de los romanos, hacer sitio para continuar comiendo, así el capitalismo necesita autodestruirse periódicamente para volver a originar beneficios.
No cabe con la brevedad necesaria señalar aciertos y fallos de la primera teoría que se dio de la crisis, el principal error suponer que al final “las contradicciones internas” desembocarán en el fin del capitalismo, ni mucho menos completarla con la teoría de Keynes, que se centró en el domeñar las crisis para salvar el capitalismo. 

Lo único que ahora me importa subrayar es hasta qué punto la economía dogmática dominante, temerosa de la parresia, se niega a reconocer los hechos más obvios.

domingo, 11 de enero de 2015

el Museo Reina Sofía tiene director radical-chic





Manuel Borja-Villel en un editorial del nuevo de Carta (revista oficial del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) carga contra la influencia del mercado en las prácticas artísticas y la conversión del público en una masa “sumisa” que se reúne “alrededor de un líder, héroe o ídolo”, “muy distinta de la multitud que ocupa las plazas”. No confundir al 15M con la masa. – está claro que Borja no quiere confundir -.

En lo que se entiende como una autocrítica al hilo de la exposición más popular de la breve historia de la institución, Dalí. Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas, el director del Museo Reina Sofía señala en su artículo  el espectáculo se ha convertido en una necesidad. Y dándose cuenta que no tiene un local radical dónde poder dar tal y como el mismo escribe “Tal vez sea la gran posibilidad de crear espacios de resistencia y libertad en una sociedad que ignora aquello a lo que no le encuentra utilidad, que no sirve”. 





Es un mundo de consumidores como este, compuesto por “individuos excitados” que “no forman un público propiamente dicho”, Manuel Borja-Villel define a esa masa que ha sobrepasado las expectativas en asistencia alentadas por la fama de Dalí, como “una amalgama no reflexiva, compuesta de subjetividades a medias, de personas sin perfil que se reúnen alrededor de un líder, héroe o ídolo, y se identifican con él”. Sumisos adoradores del dios Dalí. Y determina: “Sus actos tienden a la sumisión, no a la emancipación. De ahí que no necesite de la voz de un artista o de un intelectual que cuestione su mundo”. El intelectual y su conocimiento ha sido sustituido por el ruido y el centro comercial y los museos cada vez son más parecidos a estos últimos. Flaco favor le han hecho los espectadores al director del MNCARS, a los que fustiga por ser “masa excitada”.



El mercado y el espectáculo han hecho que lo que Borja-Villel denomina “razón populista que -según el dirigente del museo con mayor presupuesto del estado- “se caracteriza por el deseo de dirigir nuestra atención hacia lo que está exento de interés y prestarnos como novedad lo que hemos visto hasta la saciedad”.

 “El capitalismo avanzado reduce cualquier expresión estética a un producto indiferente e intercambiable”, escribe. Esa es la razón por la que más de 70.000 personas pasaron por el museo las primeras semanas de la convocatoria.. La exposición de Dalí no es la única que vincula a la "razón populista", para el director del Reina Sofía las dedicadas a Velázquez y Monet, en el Prado, o Hopper, en el Thyssen, están en la misma línea.  



En un escrito muy beligerante contra la táctica de otros museos cercanos al Reina Sofía, entregados y habituados a los pelotazos y a las mentiras, anota que la práctica artística ha quedado reducida a una cultura de consumo. Asegura que es la culpa es la precarización de la crítica, porque sus parámetros de evaluación han caído de “manera alarmante”. “El resultado es ese todo vale” tan popular en algunos sectores del arte contemporáneo”, subraya.



 “Cuando nuestra investigación de años, realizada con dinero público, acaba siendo objeto de especulación en manos privadas, nos damos cuenta de que, por desgracia, nuestro trabajo contribuye a asentar aquello que criticamos”. 

Alta cultura contra público popular. Elitismo que no está mal, pero creo que debía encontrar su público. Arriesgándose a posicionar un museo radical de bajo presupuesto. Creo que la soberbia de este señor corre pareja con su interés por molestar a quienes seguro no le leen.

Y conste que esa cultura elitista es verdaderamente interesante.

martes, 30 de diciembre de 2014

dos mil millones de idiotas

 

Fue la comidilla de los últimos días. Tal como se cuenta en la nota de tapa, el hit mundial del artista Psy, “Gangnam Style”, rompió el contador de YouTube. O, más bien, obligó a Google a actualizarlo, amén de haber superado los dos mil millones de visitas, límite previsto por la compañía. Empero, los pasmosos números palidecen en comparación con otro cálculo matemático vinculado con la ultrapegadiza canción surcoreana, cuyo clip es —claramente— el más visto de la historia. 

Y record Guinness, dicho sea de paso. Obra y gracia de la publicación británica The Economist, se trata de una cifra que intenta responder el siguiente interrogante: “¿Qué hubiera logrado la humanidad de no haber estado galopando frente a la pantalla de su computadora?”. Bajo el título “El costo oculto de ‘Gangnam Style’”, el medio explica que, por su duración de 4:12 minutos, el clip fue reproducido 140 millones de horas. O, en otras palabras, 16 mil años.

Luego, la conclusión (¿el horror?). A través de un sencillo gráfico, la nota ofrece un paralelo: que, de haber aprovechado de otra forma las horas-hombre invertidas de julio del 2012 a la fecha en el mentado video de la estrella pop, se podrían haber construido 20 edificios Empire State. O cuatro pirámides de Guiza. O seis estructuras Burj Khalifa, de Dubai. O un Wikipedia y medio. O tres portaaviones USS Gerald Ford. Por citar algunas opciones. “El costo de oportunidad de haber visto la frivolidad de Psy es enorme, pero la humanidad —al menos— ha estado entretenida”, cerró la revista. El vaso medio lleno...

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