domingo, 8 de julio de 2012

directivos muy listos y errores tontísimos



Hay muchos libros en los que se relata acerca de directivos y asesores con "fino olfato"
Aquí os dejo algunos esos que claman y guimen como Shakira en un concierto, en un estilo muy parecido a los de los "presuntos inocentes"
Algunos hechos célebres.
En 1879 fue introducida en Estados Unidos una sustancia para tratar la adicción a la morfina: la cocaína.
En 1853 John Coffee construyó la cárcel en Dundalk, Irlanda. Quedó en bancarrota en el proyecto y se convirtió en el primer preso de su propia cárcel.
El "hombre del año" en 1938 según la revista Time era Adolfo Hitler.
Ronald Reagan, el ex-presidente de los Estados Unidos y ex-actor de cine, fue rechazado para el rol principal en una película de 1964 llamada "The Best Man" porque "no tenía apariencia de presidente".
En 1943, Thomas Watson, director de IBM, hizo una declaración diciendo "yo creo que hay un mercado mundial para quizás cinco computadoras".
"No nos gusta como suenan, y la música de la guitarra esta pasando de moda" dijeron los de Decca Recording Company en 1962 al rechazar a los Beatles.
En un memorandum interno de Western Union en 1876 escribieron lo siguiente después de que Alexander Graham Bell, les ofreciera venderles los derechos para el teléfono: "Este 'teléfono' tiene muchas cosas en su contra como para ser seriamente considerado un medio de comunicación. El aparato no tiene ningún valor para nosotros".
Los errores de los "bien pagaos" son una constante histórica. Ahora estamos en el error de evidentemente hay que hacer recortes para posibilitar el crecimiento "sic" o en el contrario "hay que endeudarse más, pero más" para que el crédito fluya. Y en eso llevanmos casi cinco años entre Krugman y Guindos.
Decía Churchill que si se preguntaba a cuatro economistas las medidas que se deben tomar en caso de crisis te daban cinco respuestas y si uno de ellos era Keynes, eran siete.
Por cierto: El que nuestros presidentes no hablen idiomas nos está dando muchos digustos. Rajoy el otro día estaba eufórico al decir que habían echado un pulso a la "frau", y nos iban a dar mucha pasta para los bancos, a cambio de nada. Resulta que hoy sale el Ministro de Economía alemán
y pone en castellano claro y conciso lo siguiente:

“El fondo europeo concede créditos a los países, no hace donaciones”

Es que además de arruinarnos y hacernos perder la paciencia, no se enteran.

miércoles, 4 de julio de 2012

desobedientes, muy desobedientes


Del deber de la desobediencia civil

“Creo de todo corazón en el lema “El mejor gobierno es el que tiene que gobernar menos”, y me gustaría verlo hacerse efectivo más rápida y sistemáticamente. Bien llevado, finalmente resulta en algo en lo que también creo: “El mejor gobierno es el que no tiene que gobernar en absoluto”.
“Creo que antes que súbditos tenemos que ser hombres. No es deseable cultivar respeto por la ley más de por lo que es correcto. La única obligación a la que tengo derecho de asumir es a la de hacer siempre lo que creo correcto… La obligación de mi voto, por lo tanto, nunca excede la conveniencia. Aún votar por lo correcto no es hacer nada por ello. Es simplemente expresar bien débilmente ante los demás un deseo de que eso (lo correcto) prevalezca”.

“Toda máquina produce una fricción, y ésta probablemente no es suficiente para contrarrestar el mal. En todo caso, es un gran mal hacer gran bulla al respecto. Pero cuando la fricción se apodera de la máquina y la opresión y el robo se organizan, les digo, no mantengamos tal máquina por más tiempo. Si la injusticia es parte de la fricción necesaria de la máquina del gobierno, vaya y venga, tal vez la fricción se suavice – ciertamente la máquina se desgasta. Si la injusticia tiene un resorte, una polea, un cable, una manivela exclusivamente para sí, quizá usted pueda considerar si el remedio no es peor que la enfermedad; pero si es de tal naturaleza que le exige a usted ser el agente de injusticia para otro, entonces yo le digo, incumpla la ley. Deje que su vida sea la contra fricción que pare la máquina”.

“La autoridad del gobierno es una autoridad impura: porque para ser estrictamente justa tiene que ser aprobada por el gobernado… El Estado  nunca confronta a conciencia la razón de una persona, intelectual o moralmente, sino sólo su cuerpo, sus sentidos. No está equipado con un ingenio superior o una honestidad superior, sino con fuerza superior”.

“Me complace imaginar un Estado que finalmente pueda darse el lujo de ser justo con todos, y que trate al individuo con respecto; más aún, que no llegue a pensar que es inconsistente con su propia tranquilidad si unos cuantos viven separados de él, no mezclándose con él, sin abrazarlo, pero cumpliendo con su obligación de vecinos y compañeros. Un Estado que produjera este fruto y lo entregase tan pronto estuviese maduro abriría el camino para otro Estado, aún más perfecto y glorioso, que yo he soñado también, pero que aún no he visto por ninguna parte”.




Thoreau fue “lo más raro de encontrar sobre la faz de la tierra: un individuo. Está más cerca de un anarquista que de un demócrata, un comunista o un socialista. De todos modos, no le interesaba la política. Era un tipo de persona que, de haber proliferado, habría provocado la desaparición de los gobiernos, por innecesarios. Esta es, a mi parecer, la mejor clase de hombre que una comunidad puede producir. Y por esto siento hacia Thoreau un respeto y una admiración desmesurados”. Cabe recordar, por lo pronto, estos extractos de “Sobre el deber de la desobediencia civil”.]


Y además era optimista poético, y partidario de la vida en los bosques.


"El tiempo sólo es el río en el que voy a pescar. Bebo en él; pero mientras bebo, veo el lecho arenoso y descubro cuán superficial es. Su fina corriente se desliza a lo lejos, pero la eternidad permanece… Por menguada que sea tu vida, enfréntala y vívela; no la esquives, ni le apliques rudos apelativos… No te intereses mucho en conseguir cosas nuevas, Las cosas no varían, nosotros sí. La humildad, como la oscuridad, revela las luces del cielo. La luz que enceguece nuestros ojos es oscuridad para nosotros. Sólo alborea el día para el cual estamos despiertos. Hay aún muchos días por amanecer. El sol no es sino una estrella de la mañana"

martes, 26 de junio de 2012

todo lo que quiso saber sobre economía y nadie se lo explicó



Enric González es uno de esos magníficos periodistas que hay en este país y al que el Señorito Juanli, no deja publicar en su medio. En lugar de escribir en The Hufftington Post, maquiavélico periodismo que utiliza a los blogueros sin pagar, escribe en el Jot Down, un lujo a su alcance. Me gusta colgar los archivos en mis páginas en lugar de linkear así que se la pido pido prestada, para entender lo sencillo que es cualquier tema, cuando al otro lado del teclado hay una cabeza que piensa. Y ahora aquí tienen el artículo:

Supongamos que acaba de conseguir usted 100.000 euros gracias a una herencia, un golpe de suerte en la lotería, un delito (eso da bastante caché si quiere fundar una dinastía de financieros) o lo que sea. Supongamos que no desea hacer lo que haría la mayoría en su situación, como pagar la hipoteca o comprar un billete de ida a Nueva Zelanda para comenzar una nueva vida, sino invertir. De terrenos y ladrillos, por el momento, no quiere ni oír hablar. Hace bien. En cuanto se pone a pensar en qué hacer con el dinero, ingresa usted en eso que se llama “los mercados”. Enhorabuena.
DEUDA PÚBLICA. Un anuncio le propone que adquiera bonos a 10 años del Tesoro español. Lo que le proponen es que le preste dinero a España. Pero usted sabe que España ya debe un montón. Ahora mismo, el 80% del Producto Interior Bruto. Es decir, que para pagar la deuda haría falta casi todo lo que producen en un año entre todos los españoles (si fuera posible trabajar sin comer ni consumir nada). ¿Se fía usted de la solvencia de España? No mucho, ¿verdad? Como cabe la posibilidad de que España no le devuelva el dinero en el plazo previsto, exige compensación por la vía de los intereses. Eso siempre es así: una inversión segurísima da poco interés; una inversión suicida da muchísimo. Alemania, que también pide dinero, le ofrece en torno al 2%. Es solvente. España le propone pagarle un interés del 7%. Hummm. La diferencia entre el 2% de la deuda alemana y el 7% de la deuda española es lo que llamamos PRIMA DE RIESGO. ¿A quién le presta usted? ¿A los alemanes, sacando poco beneficio? ¿A los españoles, sacando un buen margen pero temiendo que al final no vaya a ver ni la pasta que pone ni el margen que espera? Como es usted un valiente, decide prestar a España, pero forzando un poco: sólo soltará el dinero cuando le paguen el 7,5%. Acaba usted de elevar la prima de riesgo.
SOLVENCIA. Ay, amigo mío. Con su justificada codicia de inversor, ha complicado las cosas para usted mismo y para su país. Porque el Reino de España, ya muy endeudado, ahora no sólo tiene que devolver la deuda, sino pagar por ella un interés cada vez más alto. Aumentan las posibilidades de que España no pueda devolverle el dinero. Es decir, su inversión ha contribuido a aliviar las miserias del Reino de España, pero a la vez ha reducido su solvencia. Ingenioso, ¿no? En ese momento, las llamadas agencias de calificación, Moody’s, Standard&Poors, etcétera, rebajan la nota de solvencia. Tiene usted motivos para preocuparse. Y no sólo eso: ahora el Gobierno tendrá que subirle los impuestos para poder devolverle el préstamo. Si es usted un serio aspirante a financiero y ha obtenido los 100.000 euros por vías inconfesables, ya se las arreglará para no pagar impuestos.
BANCA. Ha oído usted que la banca española ha recibido una ayuda de 100.000 millones de euros y ahora piensa que quizá tenía que haber comprado acciones de un banco. No, no lo piense, por favor. Ya ha visto lo de BANKIA. ¿Qué ha pasado ahí? Pues que para tapar los problemas de unas cuantas cajas insolventes se las juntó para formar un gigantesco banco insolvente. Fantástica idea. El presidente del banco, Rodrigo Rato, no creó el pufo, pero se sentó sobre él y durante un año hizo como si no existiera. Habría que preguntar al ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y al anterior jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por qué permitieron que se montara ese desastre.
Aunque Mariano Rajoy, el que prometió decir siempre la verdad, hable de préstamo a la banca, se trata en realidad de un RESCATE. ¿Cuál es la diferencia? Muy sencillo. Si usted tiene una deuda y puede pagarla sin problemas, no pasa nada. Si tiene la deuda y no tiene dinero pero el banco se lo presta, no pasa nada. Si para pagar la deuda tiene usted que suplicarle al borde de su cuñado que le deje dinero, ya estamos en el ámbito humillante de los rescates.
La banca española ha tenido que pedirle un pastón al cuñado alemán, y el cuñado, que no se fía, ha puesto sus condiciones: exige que sea el Reino de España el que reciba el dinero (con lo que aumenta su deuda global), lo administre y se haga responsable de devolverlo. ¿Qué quiere decir eso? Que si un banco con problemas se lleva, pongamos, 20.000 millones para solucionar sus pufos y luego no puede devolverlos, cosa que parece bastante posible, será España quien pague el pato. Volverán a subirle los impuestos. E incluso puede ocurrir que eso no baste y España ya no tenga forma de pagar. Entonces será todo el país el que necesitará un rescate (estamos muy cerquita de eso) y no parece que el cuñado alemán y el resto de cuñados europeos sean tan ricos como para poder hacerse cargo. Grecia, Portugal e Irlanda son economías pequeñas y rescatables sin excesivos problemas (salvo para sus ciudadanos). La economía española es demasiado grande. Puede ser que el Reino de España pida un rescate y los cuñados contesten que hasta ahí no llegan. Cuando eso ocurra, lamentará usted no haber emigrado a Nueva Zelanda.
EURO. Usted, avispado amigo, ya habrá notado que el dinero es sólo papel. Creemos que vale algo porque alguien que manda mucho nos dice que vale lo que vale. En la Unión Europea, quien manda es Alemania porque es el país más rico y uno de los que más ahorran, con lo que, a diferencia de España, que no ahorra un duro, dispone de dinero para las emergencias. El euro es, en realidad, el antiguo marco alemán con otro nombre y otros colorines. Un alemán se fía de su moneda porque su economía es fiable y su Gobierno es fiable. Ojo: es fiable para los alemanes. Los griegos entraron en el euro pero contrajeron muchísimas deudas que ahora no pueden pagar y han tenido que pedirle 170.000 millones al cuñado alemán, quien, como buen cuñado rico, borde y moralista, ha dicho que sí pero a cambio de que Grecia cumpla unas condiciones brutales: ni Seguridad Social, ni salarios dignos, ni nada.
¿Qué puede hacer Grecia? Puede obedecer al cuñado. O puede mandarlo a tomar viento y crear una nueva moneda (basta una imprenta para eso) y fabricar montañas de billetes. Esos billetes, se llamen dracmas u otra cosa, serán vistos en el extranjero como dinero de Monopoly, pero en Grecia valdrán. Nadie prestará dinero al Estado griego, que, sin embargo, confiará en que el Fondo Monetario Internacional se apiade y realice préstamos de emergencia porque al fin y al cabo esa es su obligación. Si eso pasa, ¿qué pensará usted? ¿No temerá que otros países, entre ellos España, acaben como Grecia? ¿No temerá que sus bonos españoles, que usted pagó con euros, se conviertan en papelitos de Monopoly? ¿No le entrará el pánico? Pues eso. Si cae un país, el pánico y el carajal serán terribles.
¿De verdad ha pillado usted 100.000 euros? Pues piense en Nueva Zelanda. En serio. 

PD. No sé ni que decir después de que suceda todo lo que sucede, así que robo sin regularización fiscal. No me importa que me mientan, lo que me molesta es enterarme.
Queridos amigos, hemos pasado del estado del bienestar al bienestar del estado (así sin mayúsculas)

miércoles, 6 de junio de 2012

las redes son la nueva religión


Alguna vez creo que he escrito aquí -tengo mala memoria, y a partir de los 40 las personas nos repetimos mucho- que tener un millón amigos en facebook no era una de mis prioridades y desde luego me parecen excesivos, incluso sabiendo que no tengo por qué conocer ni siquiera a uno de ellos.
No soy un ser excesivamente social aún cuando me muevo algo por las redes sociales. Más bien diría que soy asocial. Soy hija única y estoy acostumbrada a jugar sola. Sin embargo, con esto de los blogs he conseguido tener unos pocos amigos de esos de verdad, y algunos cientos de conocidos.
Todo el mundo empresarial está en las redes sociales, e incluso hay una nueva ¿profesión? llamada "comunity manager" que se preocupar de gestionar las redes sociales de cualquier empresa. También hay masters de esos de dos meses, que te cobran una pasta y te dicen obviedades que podrías aprender por internet.Las redes como religión. Si no crees en las redes no existes.
Parece que debemos preocuparnos mucho por nuestra reputación en la red. Yo sinceramente no me preocupo porque estoy segura que la he perdido hace tiempo con mis meteduras de pata.

Esto es lo que opina mi guru de cabecera Lucy Kellaway a la que acudo, cuando quiero poner una entrada inteligente y divertida:
No sirve de nada intentar controlar tu reputación en Internet. Es demasiado tarde. Los secretos han salido a la luz en la red y cualquiera puede decir lo que desee sobre una empresa o una persona sin miedo a que se le exijan daños y perjuicios.
Pronto la situación incluso empeorará: se lanzará una página para criticar a otras personas similar a Yelp –que permite a los consumidores decir pestes de forma anónima sobre las empresas–, así que dispondremos de un lugar en el que leer las cosas desagradables (y no tan desagradables) que la gente tiene que decir sobre otros.
¿Importa? Según exponía el editor del blog Tech Crunch la semana pasada, realmente no. Señaló que nuestra fama en Internet puede ser una bestia incontrolable, pero es inofensiva: no puede dañarnos.
Para comprobar esta teoría, he investigado sobre un hombre que ha disfrutado por lo general de una reputación bastante buena fuera de la red: Jesucristo. Pero su presencia en Internet contiene muchos elementos que pueden enojar a sus asesores de relaciones públicas. Si buscan Jesús en Google, la primera entrada es Wikipedia, que nos explica que fue una de las figuras más influyentes de la historia y que es posible que un domingo de hace 1980 años se levantase de entre los muertos.
Pero, después, la situación empeora. El siguiente portal es Jesus Dress Up!, que muestra la imagen de un conejo clavado en una cruz y te invita a vestirlo con bonitos complementos, entre ellos botas moradas y medias rosas.
En Twitter, las cosas no son mucho mejores. De hecho, Jesús parece andar entre nosotros en la actualidad bajo muchos aspectos distintos, BlackBerry en mano y escribiendo sin cesar mensajes en el portal. Jesus, JesusHChrist, Jesus_Christ, y muchas otras variantes con distintas iniciales intermedias, puntos y guiones bajos se afanan en enviar mensajes del hijo de Dios.
Incluso más alarmante es el hecho de que Domingo de Ramos fue uno de los temas más populares de la semana pasada en Twitter, pero cuando pinché en él me encontré rodeada de pornografía.
¿Qué supone todo esto para la fama de Jesús? No creo que tenga importancia. Todo esto es algo aleatorio y me sorprendería que afectase a lo que alguien sienta sobre él, ya sea en uno u otro sentido.
Lo único que nos dice la presencia de Jesús en la red es que es bastante conocido. Muchas personas están interesadas en él, aunque no tantas como, por ejemplo, en Lady Gaga, que, el mismo día, fue mencionada en un número cinco veces mayor de mensajes de Twitter.
Podría pensarse que Jesús es un mal ejemplo porque a) su reputación precedía en unos 2000 años a Internet, b) la gente cree en él con bastante más fuerza que, digamos, en ti o en mí, y c) está muerto y todo sucedió hace bastante tiempo.
Pero, incluso para aquellos de nosotros que estamos vivos y no inspiramos sentimientos tan fuertes como Jesús, creo que tampoco debemos preocuparnos mucho sobre nuestra propia presencia en Internet. Pueden encontrarse tantas indiscreciones en la red que han perdido tanto valor como la divisa de Zimbabwe.
De hecho, si los departamentos de recursos humanos tuvieran en cuenta las fotos de Facebook en las que la gente aparece borracha, no se contrataría a ningún menor de 30 años. Las opiniones negativas importan aún menos. Cualquiera que haya triunfado escalando en una empresa encontrará colgadas de forma anónima cosas horribles sobre él o ella con buscar un poco.
La primera vez que leí algo horrible sobre mí me disgusté. Pero entonces me di cuenta de que la vida parecía seguir adelante como siempre y que nadie más se había dado cuenta de lo sucedido. La siguiente vez me importó menos. Da la sensación de que los adultos (algo que posiblemente no suceda en el caso de los adolescentes) tienen una piel más dura. Y, sin embargo, parece que a la gente sigue importándole más de lo normal lo que aparece escrito en Internet.

anapixel

miércoles, 30 de mayo de 2012

bankia por bulerías



Cuentan que durante el infame gobierno de Hitler, uno de sus colaboradores se acercó y le dijo "hay que hacer algo, todos están robando" y el asesino respondió "si roban todos está bien, así no se quejarán y harán la vista gorda"
La realidad ahora mismo es esa, todos -presuntamente- han robado; han saqueado bancos, comunidades, empresas y no se piden comisiones de investigación, porque verdaderamente una comisión es como un juicio, que para lo que sirve generalmente, es para ocultar la realidad.
Nada de comisiones ya que son los mismos que han cometido las tropelias, sino que actúe el fiscal y comience ese desfile por los juzgados de los grandes gestores que llevaron a la ruina a sus empresas y a los accionistas.
"No se puede dejar caer" repiten asustados los que gobiernan dirigidos por sus socios europeos, y se da la paradoja que se ponen miles de millones de euros-es decir billones- para sanear unas empresas que hace tres meses salieron a bolsa con la garantía de todos los reguladores gubernamentales, y estaban quebradas.Todos son responsables, pero ninguno lo cree.

Los inversores extranjeros huyen despavoridos de la Bolsa española, presa del horror que provocan las noticias más frescas. En las últimas horas asistimos de nuevo en España a una de las liturgias más diabólicas de los últimos cien años: saqueos en las cajas de ahorro, con créditos cero, primas mil millonarias, despidos milmillonarios, coches de cientos de euros de valor, que apenas tienen unos kilómetros recorridos, y, en el mismo acto, recortes en la Sanidad, en la Educación y empeoramiento de las expectativas. Desde el siglo XVII la picaresca española no ha dejado de implementarse.

Al final, el tiempo nos ha acabado dando la razón a los poquísimos que decíamos que el problema del subsistema financiero español no era de liquidez, sino de solvencia; problema que, pienso, afecta a otras muchas entidades financieras del planeta, y ello, básicamente, por una simple razón: porque prácticamente nadie puede pagar todo lo que debe.

Como lo que entra menos lo que sale más lo que se queda es lo que cuenta, y si al aplicar a esta máxima a lo anterior no sale algo conveniente, esa entidad financiera debería ser intervenida, pero no por el Banco de España, sino por el Banco Central Europeo ya que de él deberá venir la ayuda o la liquidación, siendo el Estado, en este caso el español, quien debería garantizar la totalidad de las cifras que constituyen los saldos de los depositantes, para lo que, entiendo, debería pasarse a una intervención de depósitos que afectaría a su nivel y forma de disposición: lo fundamental es que cada persona sepa que su saldo, nadie se lo va a tocar y que no lo va a perder.

Siempre dicen que no hay que atacar a las instituciones porque se degrada el sistema democrático. ¿ Y quién lo ha degradado ? La respuesta no está en el viento, sino en esos despachos por los que pululan amigos y amiguetes que cerrados a cal y canto a las miradas de los que les pusieron con sus votos reparten palabras vacias, en sus manos llenas.

Ni Bankia ni Cívica presentaron cuentas auditadas o proforma de los tres ejercicios previos al año de su salida a bolsa, una información indispensable para saber la sostenibilidad de los balances de los emisores de las acciones.
Segura presidente de CNMV (comisión del mercado de valores) y que en una pirueta españolísima perteneció al Comité Central del Partido Comunista, debe responder de su incumplimiento lesivo para los mas desfavorecidos, como por otra parte corresponde a un socialisto enemigo de los trabajadores. Aceptar que el inversor de 3.000€ tiene suficiente información de la entidad, teniendo en cuenta que el BdE, el auditor y el ministerio no la tenían, no llega ni a excusa, se queda en estupidez.

Hoy se habla ya de rescate, pero no será tan rápido, seguirán alargando y calculo que antes se rescatará Grecia. Mirando mi bola de cristal creo que tardará unos meses, llagarán los auditores y no nos dirán ni lo que han visto. El rescate será en fin de semana, y posiblemente estaremos todos desenado que suceda.
Todos ellos se fumaran un puro, porque tienen la sensibilidad y frialdad de un pez, y de la fusión fría pasaremos a la fisión muy, pero que muy caliente (para Frankie, el científico)

lunes, 28 de mayo de 2012

un jubilado como modelo de conducta


Hace tres años, ante lo que observaba en el entorno familiar y laboral respecto a cómo se planteaba esta crisis, tras estudiar la situación, dentro de mis posibilidades intelectuales (no soy economista ni sociólogo- aunque no hace falta serlo para ver lo que hay-),  y llegar a la conclusión que esto no tenia soluciones mágicas, ni a corto ni a medio plazo, ya que se trataba de una crisis sistémica y no simplemente de un problema  circunstancial, tomé una serie de decisiones que paso a relatar a continuación: Mi situación puede ser particular, aparte de afortunada. Cuando fui consciente de lo que realmente se estaba fraguando faltaban 3 años para jubilarme (lo acabo de hacer hace 6 meses),  la situación  empeoraba día tras día y las decisiones que tomé fueron rápidas. El notable incremento de las mentiras, la desorientación y la hipocresía,  que mostraban los estamentos políticos y financieros (si hoy repasamos lo que se decía en los periódicos hace tres años podemos demostrar esta acusación aparentemente desmesurada) me llamaba cada vez más la atención y el olor de lo que se estaba fermentando me daba muy mala espina. No quiero decir con esto que actualmente (mayo del 2012) las cosas hayan cambiado, es posible que sean peores que entonces.
Sabía que mi pensión iba a ser de 1300 euros al mes aproximadamente, si seguía viviendo en el piso que tenia, junto a mi mujer, tendría que restringir considerablemente los gastos por lo que decidimos venderlo  (vivir en Madrid con 1300 euros no es fácil). Fue valorado en ese momento (hace tres años) en  360.000 euros.  Tras varios meses sin poder venderlo decidí  bajar el precio para no perder tiempo.  Lo vendí   15 días después por  240000 euros.

Habíamos encontrado una pequeña casa en un pueblo, lejos de las grandes ciudades   y de unos 450 habitantes. La casa tiene un terreno adyacente de 2400 m2. Lo compramos  por 110000 euros. Nos hemos gastado en arreglarla 60000 euros y ha quedado estupenda. Es pequeña pero más que suficiente. Durante los dos años y medio que faltaban para jubilarme, alquilamos un apartamento de 60 m2 por 750 euros al mes (no en el centro de Madrid) y hemos estado entretenidos con el arreglo de la casa y de la huerta en el pueblo todo este tiempo.  Hemos sembrado frutales (de todo tipo, adaptados a la zona y la altura), hemos fabricado un pequeño gallinero (con 10 gallinas y un gallo) una pequeña conejera (…se reproducen muy bien y la carne de conejo es supersana…) y hay leña de sobra para pasar el invierno, nuestros gastos de calefacción se han reducido así al mínimo.

Los vecinos se conocen todos, se ayudan entre ellos y el trueque esta instaurado sin necesidad de nombrarlo como tal. No es necesario ir a la casa del vecino a cambiar lechugas por huevos. Yo le llevo huevos al vecino cuando me sobran y él me trae lechugas cuando le sobran. Y sobran huevos y lechugas, y muchas  cosas más.  Mis hijos vienen los fines de semana  y se llevan  fruta,  verdura, huevos  y  un pollo o un conejo. 

Teniendo la casa pagada y viviendo de esta forma no gastamos más de 600 euros al mes. Si tenemos que viajar a Madrid o a algún otro sitio los costes se disparan pues la gasolina y el resto de los gastos se incrementan notablemente.

En mi casa tenemos  Internet, estamos conectados con el mundo, hablamos con los hijos y los amigos por el Skipe.  No nos sentimos aislados para nada. Nuestros amigos y familiares, que en Madrid veíamos poco por la locura de la gran urbe, ahora nos visitan sin prisa. El aire es puro, el perro es ha rejuvenecido tras salir de la ciudad y caminar durante años controlado y frenado constantemente  por un collar y una correa de metro y medio (nosotros también…), el silencio se oye. El gallo da la lata a las 5 de la mañana pero cuando las gallinas empiezan a cacarear ya sabes que te puedes comer un par de huevos fritos frescos frescos para el desayuno   y  ya te da igual que te despierten a esa hora. Se empieza a oír el canto de los pájaros, que por cierto casi ni recordaba lo que significaba y por la noche, cuando el cielo está despejado y sin nubes veo la vía láctea e infinitas estrellas.

Sé que estoy describiendo algo que puede parecer idílico y que mis circunstancias son particulares, tal como decía al principio. Mis amigos me reprochaban lo barato que vendí el piso, eso de bajar 130000 euros de un plumazo les parecía excesivo y me pusieron verde, mi mujer también me lo reprochó,  pero yo lo vi claro, muy claro. Ahora les pongo los dientes largos pues son incapaces de vender el suyo incluso bajando más el precio.
No obstante, aunque mi situación pueda parecer de cuento de hadas, tal como la relato, quiero manifestar que   siempre hay tiempo para tomar decisiones. A veces  uno se equivoca, yo me he equivocado muchas veces en la vida y aquí sigo. Repito que tal como está todo soy un privilegiado. No obstante esto se puede hacer con mucho menos, no es necesario haber vendido un piso por 240000 euros. Hoy se encuentran casas con huerto por mucho menos, incluso en alquiler. Hay miles de casas con huerto en pueblos pequeños con alquileres baratos y asequibles. Es cuestión de buscar, estudiarlo y perder el miedo a tomar una decisión.

Quedan pocas alternativas a la situación catastrófica que vive el mundo occidental hoy en día y una de ellas es la de la simplificación, la de la reducción y el decrecimiento. El famoso ecologista inglés  E. Goldschmidt  ya decía  hace tiempo que la única alternativa al crecimiento es el decrecimiento. La frase “crecimiento  sostenible” es un oxímoron, es imposible, es como decir “guerra limpia”. Es una frase bonita, nada más, utilizada por  políticos para venderse durante las campañas electorales  y perfumarse ligeramente con un matiz ecologista. El otro “crecimiento”, el convencional económico, el que se utiliza constantemente en boca de todos como imprescindible para reducir el paro y volver a lo de antes es en este momento otra entelequia. Lo de antes se acabó, necesitamos nuevas fórmulas y las que utilizamos han dejado de funcionar.

Animo desde aquí a que nos bajemos del autobús del supuesto progreso, animo a que volvamos al campo, al sector primario. Parece una utopía a estas alturas de la vida pero tal como se van a poner las cosas es la única posibilidad que nos queda a muchos, tanto a los jóvenes, que lo tienen crudo, como a los mayores. El factor trabajo, tal como repite muchas veces el catedrático de economía Niño Becerra, es cada vez menos necesario. El campo nos vuelve a dar la estabilidad para reconsiderar qué es lo importante en la vida y cuál es nuestra razón de existir. Siempre hay tiempo para ello.

Teniendo en cuenta que mi pensión la seguirán recortando, no solo con la subida del IRPF, los impuestos indirectos, el repago de los medicamentos, la inflación (el impuesto escondido) y  al final nos quedará un subsidio de vejez, tenemos que prepararnos para ello. Nuestros políticos siguen aferrados a las fórmulas obsoletas  que le dictan las entidades financieras, que son las que de verdad mandan, y estas están tan entrampadas que solo huyen hacia adelante. Es más, han encargado de solucionar el problema a los mismos individuos que han provocado el mismo. Conclusión: hay que prepararse para lo peor.

El negocio más importante de los próximos diez años, hasta que el nuevo sistema se instale y el que ahora se desmorona termine de hacerlo  (si es que lo hace en 10 años), es la autosuficiencia y la supervivencia. Intentar apuntalar un sistema decadente con los mismos instrumentos que han hecho que se convierta en lo que actualmente es,  es perder el tiempo. Necesitamos nuevas ideas y un nuevo imaginario colectivo y ya hay muchos intelectuales que han puesto esas ideas sobre la mesa. No les hacen caso pues la dictadura del status quo no lo permite. Llegará el día, cuando toquemos fondo, que tengamos que rescatarlas.
Manuel Efraín López Anguiano
(Necesitamos personas así, no Ratos, ni Rajoys, ni Zps, ni ninguno de los dirigentes que están)
(Dedicado a Genín que es un modelo a seguir)

jueves, 24 de mayo de 2012

refutación del emprendedor según garcía calvo


La locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma.
(Johann Wolfgang Goethe)

Se habla mucho de que los "sin empleo" deben convertirse en emprendedores, pero el crédito está seco para todos, menos para los que equivocándose siguen cobrando, por ello también hay que recortar sueldos y dar al trabajador "lo que buenamente se pueda". Porque a mas parados más necesidad y menor coste laboral. Así que inventaron los mini-trabajos con los micro-sueldos.
Mientras, el G-20 se reune en una cena "informal". Por cierto llegaron a las 6,30, cenaron a las 19,00 y no hubo nada, como casi siempre. Creo yo que se reunen para hablar de sus pensiones y de los repartos a la banca para que no llegue el caos. No se enteran que el caos son ellos.

Hoy he oído este comentario acerca de la cumbre, que más parece llanura.  “Oye hay 27 tíos que han ido a una Cumbre, veintisiete, se han reunido nueve horas, 340 minutos, a 15 por dirigente, y han sido capaces de resolver los problemas de la Unión. Para que veas”. “Qué bueno tú”, le contesta el aludido, “y eso ¿en qué cine lo echan?” 
Porque visto de manera objetiva, y con una cierta distancia, suena a ciencia ficción.El espectáculo es capital en un grado tal de acumulación que se transforma en imagen para cada uno de los que van. Si salen existen. Deberían de prohibir sus comparecencias en medios. Y que por lo menos no los veamos. Y si quieren salir que sus partidos paguen la publicidad.


El filósofo Agustín García-Calvo ha publicado un texto muy ilustrativo de la situación:
Breve refutación de la emprendeduría y los minijobs mediante la exposición de sus causas

En las Economías Maduras, que Don A. García Calvo llama Democracias Progresadas, o Tecnodemocracias Progresadas, el trabajo ya no hace tanta falta. La reproducción del capital tiene un recorrido más largo: el líquido obtenido de los procesos productivos no se emplea tanto en la expansión de éstos como en la compra de productos financieros. Al final del ciclo, estos productos financieros rinden lo mismo o más que el beneficio que hace treinta años se obtenía por la vía única de la producción de bienes y servicios. De modo que se puede ganar tanto o más que antes así se produzca y venda menos. 
La deducción que hace de todo esto Un Señor Muy Adinerado es que, vistas las cosas, precarizado el pueblo para incrementar el beneficio empresarial y sin acceso al consumo de productos y servicios, más me vale poner mi Dinero a trabajar que poner a trabajar a la gente. Y es que no caben ampliaciones de capital de empresas que, instaladas en la economía real, ya no pueden crecer más. 

El resultado de esta observación que hace Un Señor Muy Adinerado es, como decía al principio, que ya no se van a crear puestos de trabajo. Por lo menos, mientras estemos en este blowback burbujil. De ahí el discurso de la emprendeduría: cread vuestro propio puesto de trabajo, personitas, porque de arriba ya no os van a llover más. Y de ahí también el discurso de los minijobs: una vez hemos certificado que no se va a crear más trabajo, la guerra social sólo puede evitarse repartiendo el poco que queda. Se entenderían mejor estos dos conceptos fuera de su contexto propagandístico: se trata, primero, de autoempleo y, segundo, de la división y reparto de los puestos de trabajo. Frente a estas dos opciones mierdosas, una alternativa clara: la apropiación de la riqueza por el pueblo y su reparto en forma de rentas de subsistencia. Vuestro trabajo ya no nos interesa: ni en su forma “mini” ni en su forma “emprendi”.