miércoles, 20 de febrero de 2019

los filósofos asustan



Retratode un futuro bastante aterrador.

Platón no se equivocó la capacidad de memorización de los hombres se ha empobrecido con la aparición de la escritura. Respecto a lo que dice, sí, creo que sí. Para la última generación alfabética o predigital, lo que está pasando es incomprensible porque las categorías en las que nos hemos formado, desde el comienzo de la modernidad, de Kant y Descartes, han definido la razón y la política. La política como técnica de discriminación entre bueno y malo y reducción del mundo a la razón, y esto está desapareciendo. 

¿Qué pasa con las nuevas generaciones? El suicidio crece un 60 % en 40 años desde los noventa. En primer lugar, Corea del Sur, segundo Japón, tercero Finlandia, y cuarto Hungría. Corea del Sur es donde la aceleración informativa y el cambio digital han sido más violentos, más transformadores. Sí, la ola de depresión masiva, las crisis de pánico desconocidas hasta entonces, se explican solo a partir de esta mutación. Las nuevas generaciones viven de manera más normal que las anteriores, pero a costa de un sufrimiento psíquico y social, porque las formas de explotación, el regreso de la esclavitud de la precariedad, libre, pero esclavitud, es el precio que están pagando. Esto no se puede parar. 

No hablo desde la nostalgia, pues ya no existe, ni volverá, como no volverán ni la democracia ni la política. En sí la tecnología no es mala. Solo produce sufrimiento cuando se vincula con la competencia desenfrenada, con la soledad y la violencia social, con el neoliberalismo. Si no corres, mueres. Si no eres más veloz, no ganas. Los trabajadores han de competir entre ellos. La relación entre jóvenes es de competencia y soledad.
(franco Berardi

miércoles, 13 de febrero de 2019

analizar la estupidez



Javier Sanpedro escribe hoy en ELP un artículo que valoro y del que entresaco este párrafo: ...cuantos más artículos y preposiciones, el pensamiento es más analítico; cuantos más adverbios y verbos auxiliares, es más intuitivo. Por otro lado, cuantos más pronombres personales, más autoconfianza, influencia y poder. Estas correlaciones funcionan bien en inglés. ¿Funcionan también en español? He ahí una buena tarea para un lingüista. 
Sea como fuere, los de Texas y Princeton demuestran en su trabajo que, en la política, el pensamiento analítico decrece continuamente desde hace un siglo, y que va siendo sustituido inexorablemente por el discurso silvestre del liderazgo, la autoconfianza y el pronombre personal. Casado no ha inventado nada. Ni siquiera lo ha hecho su inspirador, Trump. La estupidez del discurso político es una marea lenta e implacable. 
Toda resistencia será fútil.

y foto de San Valentín.

dormir gratis y sin molestias


sábado, 9 de febrero de 2019

elige un robot no se corrompe



El pasado 15 de abril de 2018 un robot quedó tercero en las elecciones de alcaldes distritales de Japón. Michihito Matsuda —de plateadas hechuras e inteligencia artificial— sacó 4013 votos y a punto estuvo de pasar a la segunda vuelta de las elecciones municipales de Tama, un distrito de Tokio de 150 000 habitantes. 

¿Cuáles fueron los eslóganes de campaña de Michihito? El primero estaba cantado: «La inteligencia artificial puede cambiar la ciudad de Tama»; el segundo ya era más curioso: «Oportunidades justas y equilibradas para todos»; pero el tercero fue el que nos dejó traspuestos: «Inteligencia artificial contra corrupción». Un ser humano es sobornable, los robots hasta ahora no.

lunes, 31 de diciembre de 2018

vivir más despacio.

Los fundadores de Google han creado Calico, una compañía destinada a desentrañar los secretos del envejecimiento y lograr que vivamos (quien lo pueda pagar) 500 años, en este planeta (si resiste) o en una colonia extraterrestre. El Instituto Buck es la nueva arca de Noé. En sus probetas, levaduras y gusanos viven ya mucho más de lo normal.
Sin tanto aparato tecnológico, Kant, que nunca gozó de buena salud, aprendió los secretos de la longevidad. Vivió más que sus amigos y, cuando tuvo que enterrarlos a todos, confesó amargamente la inutilidad del logro.

Ralentizar el proceso de envejecimiento, ese es el nuevo sueño del emperador. ¿No sería acaso más razonable vivir más despacio? Paladear las vivencias de cada día.

Hemos ignorado lo que dura y seguimos aferrados al tiempo absoluto de Newton, seguimos creyendo que el espacio puede medir el tiempo, cuando tanto Einstein como Bergson mostraron de un modo convincente que los relojes no miden el tiempo, sino otros relojes. Desde esta perspectiva, quizá Mozart vivió tanto como Matusalén. Ignorando estos hallazgos, el Fausto alquímico asume ahora el provincianismo norteamericano, siempre eficaz a la hora de implantar deseos al resto del planeta.
Vivir muchos años no significa vivir más. El goce es producto de la inutilidad y la pérdida de tiempo. Vivir reposado y mirar el sol aunque nos queme, para saber que delante, no detrás, está ese final que nos invita a vivir con ansia, pero reposadamente.

jueves, 27 de diciembre de 2018

lo feo es lo bonito ahora


La vida se ha vuelto muy confusa.

No resulta difícil identificar el eco de lo artificial y lo exagerado con el momento presente, de hecho una de las tendencias al alza que destaca la empresa Trendhunter es el “Mainstream campy”, que es definido como una mezcla de subversión estética y de kitsch. Andrew Bolton, el comisario de la muestra del Metropolitan —realizada en colaboración con Gucci y su director creativo actual, Alessandro Michele, rey absoluto del barroquismo fagocitador versión siglo XXI— ha subrayado cuán oportuno resulta este proyecto a la vista de la actualidad política y cultural.

Y es precisamente en estos dos campos, en la política y en la cultura, donde la poeta y crítica francesa Annie Le Brun se concentra para denunciar, en su ensayo recientemente publicado en español Lo que no tiene precio (Cabaret Voltaire), “un afeamiento del mundo que progresa sin darnos cuenta”. La acumulación y los ingentes residuos que se generan están en la base de la propagación de lo feo, según Le Brun. El turismo de masas —“ya no son seres los que viajan sino selfies”—, la contradictoria idea de las tiendas de lujo en aeropuertos, o la obsesión por cuerpos estilizados en gimnasios —“todo es belleza sobreactuada hasta la caricatura”—, son muestras de la homogeneización rampante y destructiva que subleva a la ensayista. “Al igual que el régimen soviético trataba de modelar las sensibilidades a través del arte realista socialista, parece que el neoliberalismo ha encontrado su equivalente en cierto arte contemporáneo cuya energía pasa a instaurar el reino de lo que yo denominaría el realismo globalista”, escribe. La continua creación de valor sin riqueza que caracteriza los mercados financieros se ha traspasado al terreno del arte, donde se vacía el significado en exposiciones promovidas por grandes museos y fundaciones, clama Le Brun, en un constante “saqueo-plagio de la historia del arte donde ya nada existe si no es aumentado de veinte a cincuenta veces”. Prima el sentimiento sobre todo lo demás —“la sensación, además, ya no tiene más medida que lo sensacional”— y la unicidad o distinción “consiste en pagarse el lujo de apostar por todas las contradicciones”. Atrás quedaron las artes y tradiciones populares que según Le Brun “han constituido la más formidable barrera contra la fealdad durante siglos”, fagocitadas hoy también por los gigantes del mercado.

jueves, 13 de diciembre de 2018

los reyes del baile


Que los políticos eran adictos al baile lo sabíamos: adictos a cambios de opinión , a decir que si cuando dicen no, a ser tan inocuos como un vals, a bailar la yenka como Pedro Sánchez: adelante, detrás, un dos tres...
Pero la reina del baile es Teresa May, que como siga haciéndolo tan descontrolada en el ritmo, se va a ir a practicar fuera de Downing Street.
Macron quiso acabar con los partidos y dar más poder al gobierno y le han salido unos franceses no tan partidarios del orden,vestidos de amarillo con los que se desespera porque carecen de organización y líder con el que hablar para negociar.
Estos tres lideres tienen mucha marcha, mucho baile, pero no controlan bien sus pasos por lo que les vaticino que acabarán fuera de la pista.


lunes, 10 de diciembre de 2018

ser humano, y querer



El problema de ser humano y del ser humano: que uno le coge cariño a las cosas, que se acostumbra a la vida muelle y que propende a la propiedad privada, incluso militando en partidos que la repudian. En Iberian, más.

jueves, 7 de junio de 2018

el gobierno bien, gracias.




Pedro Duque es el español con una visión más global de la Tierra, quizás el titular de cartera que llega a esas alturas sin sentir vértigo y el nombre que confirma la vocación de altos vuelos del nuevo Gobierno.

Esto de la testosterona, lo de los “cojones” y los “huevos” y la “hidalguía”, tan latino y tan español (catalán, también), debería notarse con la gran presencia de mujeres en el gobierno. Sólo hay algo peor que los hombres, las mujeres que quieren hacer de hombres. Las que Sánchez nombra tienen muy buena pinta,y buenos curriculos, ojalá sean libres.

Así que en principio el gobierno no nos parece mal (a muchos) y lo de Huerta en Cultura tampooco hay que extrañarse, tiene muchos amigos en el tema. Se trata de rapartir, sonreír y hacer pocas cosas importantes para que no se note y no traspase. 

Muchas mujeres, algunos hombres testados, buenos profesionales (palabra que me da menos miedo que la de expertos), y la cuota gay que me parece baja.

jueves, 31 de mayo de 2018

Política no es simpatia


La política no consiste en gritar eslóganes. La política es el debate público entre personas con diferentes puntos de vista; es cuestión de empatía. La empatía es completamente diferente de la simpatía. La empatía nos permite ponernos de parte de alguien que no es como nosotros, respetar a alguien que no está de acuerdo con nosotros. En cambio, la simpatía lleva al odio y a la guerra. En política, esto ocurre con mucha frecuencia. Simpatizamos con las ideas de determinadas personas y no con las de otras, y por eso las odiamos. Tenemos que escuchar a quienes tienen puntos de vista diferentes. De lo contrario, nos encaminamos hacia el desastre. La simpatía conduce a la guerra. Creo que, en último extremo, la simpatía levanta muros, mientras que la empatía tiende puentes”.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Madrid mola para vivir

Madrid ocupa el puesto número 23 en la lista de las ciudades con mejor calidad del mundo, por delante de otras grandes urbes como Nueva York, París o Londres, según un informe elaborado por los economistas de Deutsche Bank, pese a que el precio del alquiler ha aumentado un 24% en solo un año y los salarios solo un 10%.
La calidad de la atención sanitaria, el precio de la vivienda, el clima o el tiempo que se pierde en desplazarse desde casa hasta el trabajo son algunos de los factores que posicionan a la capital española en las primeras plazas del mundo de las 50 analizadas. 
Además, en Madrid el sueldo medio este año asciende a 1.975 dólares netos mensuales (1.700 euros), un importe un 10% superior al registrado en el informe del pasado año, según los economistas de Deutsche Bank. 
No obstante, Zúrich continúa siendo en 2018 la ciudad con el mayor salario del mundo, con 5.764 dólares (5.000 euros), seguida de San Francisco, Boston, Nueva York o Sídney. Al otro lado de la tabla se sitúa Yakarta, en Indonesia, donde el sueldo es de 436 dólares (377 euros). 
En cuanto al precio de los alquileres, por un piso de dos habitaciones se paga 1.148 dólares (993 euros) en Madrid, un 24% más que hace un año, frente a la ciudad más cara para ser inquilino, Kong Kong, donde se paga 3.737 dólares (3.230 euros).

Wellington mantiene el liderazgo

La ciudad de Wellington, en Nueva Zelanda, se vuelve a alzar este año en primer lugar, seguida de Zúrich, Copenhague, Edimburgo y Viena, como las cinco mejores ciudades del mundo para vivir. 
En los últimos puestos se encuentran Pekín, Río de Janeiro y Manila, capital de Filipinas, aunque, según apuntan los analistas de la entidad germana, la calidad de vida "siempre es la medida más subjetiva del estudio". 
El mejor país para comprar el último iPhone 8 es Estados Unidos, donde cuesta 924 dólares (800 euros), en contraposición con Brasil, donde puede llegar a costar hasta 1.337 dólares (1.156 euros). 
Respecto a ir al cine, el precio medio en Madrid es de 11 dólares (9,50 euros), un 2% menos que hace un año, mientras que en Zúrich es de 18 dólares (15,50 euros), la ciudad más cara para ver una película. 
Esta ciudad también se alza como la más cara en el 'pack' conjunto de cine, cena, un par de cervezas y un taxi a casa, que cuesta 203 dólares (175,7 euros), el doble de lo que cuesta en Madrid, 105 dólares (91 euros).

domingo, 24 de diciembre de 2017

patocracia: gobernados por psicópatas locos





La Patocracia, progresivamente, lo paraliza todo. En el libro "Ponerología Políitica", de Andreu M. Lobaczewsky, se sostiene la tesis de que al menos el 6 por ciento de la población mundial es psicópata y hay también un 12 por ciento de personas sometidas y colonizadas, al servicio de los locos.

Łobaczewski psiquiatra polaco adoptó el término de la rama de teología que trata del estudio del mal, derivado de la palabra griega poneros. Según Łobaczewski, todas las sociedades oscilan entre "épocas felices" o épocas de prosperidad, durante las cuales el conocimiento psicológico avanzado de la influencia de la psicopatología en las esferas de poder es suprimido, y "épocas infelices". Durante las épocas infelices, la inteligencia y sociedad en su conjunto pueden recuperar este conocimiento especializado para instaurar el orden social hacia una línea de sanidad mental. Hay que hacer notar que épocas felices no implica tiempos moralmente avanzados, pues Łobaczewski deja claro que esta felicidad o prosperidad puede suponer la opresión de un grupo localizado.

Łobaczewski define muchas caractepatías específicas, que en la psicología occidental se refiere a los trastornos de la personalidad, según pavimentan el camino hacia el gobierno final de "psicópatas esenciales" en una patocracia completa. Esto tiene lugar supuestamente cuando la sociedad está insuficientemente protegida contra la minoría que supone tal patología anormal, que está siempre presente en medio (Łobaczewski afirma que la etiología o causa es casi por completo bio-genética). 

Cree que se infiltran en una institución o estado, pervierten la moral y los valores en su opuesto y circula una lengua codificada similar a la del doblepensar de Orwell en lo establecido, usando pseudológica y pseudomoral en lugar de lógica y moral genuinas.

Hay varias fases de patocracia identificables descritas por Łobaczewski. En última instancia, cada patocracia es un destino porque la raíz de la moral social saludable, según Łobaczewski, está contenida en la infraestructura instintiva congénita en la inmensa mayoría de la población. Mientras algunos en la población normal son más susceptibles a la influencia patocrática, y se convierten en sus lacayos, la mayoría resiste instintivamente.
No solo es Trump.

la gestión del vacio grandes inventos ineficaces

 
A principios de 1984, los ejecutivos de la compañía telefónica Pacific Bell tomaron una decisión fatídica. Durante décadas, la compañía había disfrutado de un monopolio virtual de los servicios telefónicos en California, pero ahora enfrentaba un problema. La industria estaba a punto de ser desregulada, y Pacific Bell pronto enfrentaría una dura competencia.

El equipo de gestión respondió haciendo todo lo que los gerentes suelen hacer: reestructuración, reducción de personal, cambio de marca. Pero para los ejecutivos de la compañía, esto no fue suficiente. Les preocupaba que Pacific Bell no tuviera la cultura adecuada, que los empleados no entendían "el concepto de ganancias" y que no eran lo suficientemente emprendedores. Si fueran a competir en este nuevo mundo, no era solo su balance lo que necesitaba una revisión general, decidieron los ejecutivos. Sus 23,000 empleados necesitan ser revisados ​​también.
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La compañía recurrió a un reconocido especialista en desarrollo organizacional, Charles Krone, quien se dedicó a diseñar un programa de capacitación gerencial para transformar la forma en que la gente pensaba, hablaba y se comportaba. El programa se basó en las ideas del místico ruso George Gurdjieff del siglo XX. De acuerdo con Gurdjieff, la mayoría de nosotros pasamos nuestros días sumidos en el "sueño despierto", y es solo mediante la eliminación de hábitos arraigados de pensamiento que podemos liberar nuestro potencial interno. Las ideas místicas de Gurdjieff atrajeron originalmente a los miembros de la vanguardia modernista, como la escritora Katherine Mansfield y el arquitecto Frank Lloyd Wright. Más de 60 años después, los altos ejecutivos de Pacific Bell también se dejaron seducir por las ideas de Gurdjieff. La compañía planeaba gastar $ 147m (£ 111m) poniendo a sus empleados a través del nuevo programa de capacitación, que llegó a conocerse como Kroning.

En el transcurso de 10 sesiones de dos días, el personal recibió instrucciones sobre nuevos conceptos, como "la ley de los tres" (un "marco de pensamiento que nos ayuda a identificar la calidad de la energía mental que tenemos") y descubrió la importancia de " alineación "," intencionalidad "y" visiones del estado final ". Este nuevo vocabulario fue diseñado para despertar a los empleados de su sueño burocrático y abrir sus ojos a una nueva conciencia de alto nivel. Y algunos de hecho sintieron que su capacidad para hacer las cosas había mejorado.
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Pero hubo algunos desafortunados efectos colaterales de esta elevada conciencia corporativa. En primer lugar, según un ex gerente de nivel medio, era virtualmente imposible para cualquier persona ajena a la empresa comprender este nuevo idioma que hablaban los empleados. En segundo lugar, dijo el gerente, el nuevo lenguaje "dio lugar a muchas más reuniones" y la gran cantidad de tiempo perdido alimentando sus recién descubiertos estados de mayor conciencia significaba que "todo tomó el doble de tiempo". "Si la energía que se había puesto en Kroning se hubiera puesto al alcance de la mano, todos habríamos hecho mucho más", dijo el gerente.

domingo, 6 de agosto de 2017

Maneras de ganar con mucho arte



Esto en España jamás sucedería,


Igual que las falsificaciones artísticas, las obras robadas no siempre son lo que parecen. El valor del arte robado puede ser mayor para la víctima que para el ladrón. En 1994, dos cuadros de Turner propiedad de la Tate Gallery de Londres fueron robados mientras se encontraban cedidos en préstamo a la Schrin Kunsthalle de Frankfurt. 

Estaban asegurados por un valor de 12 millones de libras estarlinas cada uno. En 1996, la compañía aseguradora se ofreció a resarcir la pérdida con 24 millones de libras. Aceptar esta oferta significaba que la titularidad de las obras pasaba a mano de la compañía aseguradora. La Tate confiaba en que los cuadros fueran recuperados y ofreció 8 millones de pago a la compañía de seguros para conservar la titularidad. 

La aseguradora accedió y pagó a la Tate 16 millones netos. A continuación la Tate pidió al tribunal supremo permiso para ofrecer una recompensa de 3,5 millones de libras por la devolución de las obras.  Uno de los cuadros fue devuelto en el 2000 y otro en el 2002 y la recompensa se hizo efectiva. Los cuatro participantes en el robo fueron condenados en Alemania. 

La Tate tiene ahora sus obras de Turner de vuelta en la pared, y 12,5 millones de libras en su fondo de más para comprar arte que compensará los 8 años que estuvo sin los cuadros. pag 250

sábado, 22 de julio de 2017

pescando la felicidad.


Érase una vez un hombre de negocios que estaba sentado en la playa de un pueblo brasileño. En un momento dado, levantó la vista del periódico y vio a un pescador remando hacia la arena, con el bote lleno de grandes peces. Impresionado, le preguntó al pescador: "¿Cuánto tiempo te ha llevado pescarlos?".
"Ah, no demasiado", contestó este.
"Entonces, ¿por qué no te quedaste más tiempo en el mar y pescaste más todavía?", volvió a preguntar el hombre de negocios.
"Estos son suficientes para alimentar a toda mi familia", le explicó el pescador tranquilamente.
"Pero, ¿qué vas a hacer el resto del día?", continuó el hombre de negocios.
"Bueno -dijo el pescador- me levanto temprano en la mañana, salgo al mar a pescar y luego vuelvo a casa a jugar con mis niños. Por la tarde me echo la siesta con mi mujer y por la noche quedo con mis amigos en el pueblo para tomar algo, cantar, bailar y tocar la guitarra hasta la madrugada".
El hombre de negocios reflexionó un momento y luego le hizo unapropuesta al pescador: "Yo tengo una MBA (Master of Business Administration). Te puedo ayudar a ganar mucho más dinero. Tendrás que pasar más tiempo en el mar tratando de capturar tantos peces como sea posible. Cuando ahorres lo suficiente podrás comprar un bote más grande y capturar todavía más peces. Entonces podrás comprar más botes y fundar tu propia empresa con tu propia planta procesadora y red de distribución. Para entonces te habrás ido de este pueblo y te habrás trasladado a Sao Paulo, donde tendrás tus oficinas centrales desde donde gestionarás todos los departamentos y delegaciones de tu compañía"
Los daneses son bastante relajados en lo tocante al dinero. Para la mayoría, ser rico no es una prioridad 
El pescador negó con la cabeza, "¿Y después?", preguntó.
"Después de eso -se rió el hombre de negocios- podrás vivir como un rey y cuando te hayas hecho un nombre podrás invertir en bolsa y te convertirás en millonario".
"Y, ¿después?", volvió a preguntar el pescador.
"Después -continuó el hombre de negocios-, podrás, por fin, retirarte, irte lejos, y comprar una casita en un pueblo de pescadores donde te levantarás temprano por la mañana, pescarás algo, volverás a casa a jugar con tus niños, te echarás una buena siesta con tu mujer, te reunirás con tus amigos por la noche para tomar algo, y 'y cantaréis, bailaréis y tocaréis la guitarra hasta la madrugada!".
A lo que el pescador, perplejo, respondió: "Pero, ¿no es exactamente eso lo que hago yo ahora?"

jueves, 20 de julio de 2017

Se fue de la vida, sin tarjeta black


En un mes de abril, abandonado y condenado por Nerón, que había sido su pupilo, Séneca se cortó las venas. Se fue de la vida. Cuando un hombre, implicado en casos de corrupción, decide quitarse la vida, uno nunca sabe si ha decidido salir de la vida o huir de la vida. Acaso el sentimiento que se impone es el abatimiento, el deshonor, la sensación de que ya se ha consumido todo el tiempo en el que pudieron ser felices. Y no son más que cadáveres civiles que se ocultan y vuelven la cara cuando caminan por la acera, abrasados por el dinero que acumularon.
Es difícil imaginarse a Miguel Blesa, con su eterna sonrisa flemática y su pelo blanco engominado, pegándose un tiro, y quizá por eso sus amigos y sus familiares no se crean que se trate de un suicidio sino de un accidente de caza. Tan difícil es imaginarlo como complejo resulta comprender que un cazador de su experiencia se disparase fortuitamente en el pecho, ni en la pierna, ni en un brazo, cuando revisaba su rifle momentos antes de salir a cazar ciervas, en una batida de descastes autorizada fuera de veda. Pero da igual: el final ya está escrito.
En aquella misma finca en la que Miguel Blesa obtuvo alguno de sus mejores trofeos de caza, grandes cornamentas desnudas de un venado o de un gamo colgadas de una pared, figura ahora la imagen recreada de su cuerpo ensangrentado, tendido en las cocheras, vestido de cazador, como epílogo trágico de una época de infamia en España. Amanece en un cortijo lejano de Sierra Morena. Suena un disparo, hay un revuelo de palomas, ladran los perros. Se cierran los ojos, se acaba la luz, todo se inunda de negro. 'Back to black'. ( Javier Carballo)

jueves, 17 de noviembre de 2016

volverá la recesión y mejor estar preparados


El FMI predice la vulnerabilidad de los bancos en los Estados Unidos y la Unión Europea al tiempo que permite el apalancamiento de la deuda insostenible, dice el economista Michael Hudson. Con lo peor de la gran recesión supuestamente superado, los analistas económicos siguen viendo signos de que no estamos todavía completamente fuera de peligro. Un nuevo informe publicado el miércoles por el Fondo Monetario Internacional muestra que algunos bancos de Estados Unidos y Europa quizás no sean lo suficientemente fuertes para sobrevivir a otro revés, incluso con ayuda estatal.

Kim Brown 


Se une a nosotros desde Nueva York Michael Hudson. Michael es Profesor e Investigador de Economía de la Universidad de Missouri, Kansas City. Su último libro es Matar al Anfitrión: Cómo los parásitos financieros y la servidumbre de la deuda destruye la economía global (Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Bondage Destroy the Global Economy). Michael, gracias de nuevo por estar con nosotros.

HUDSON: No estamos en una recuperación y no estamos realmente en una recesión tradicional. La gente piensa en un ciclo económico, que es un auge seguido de una recesión y luego los estabilizadores automáticos reactivan la economía. Pero esta vez no la podemos reactivar. La razón es que cada recuperación desde 1945 se ha iniciado con un nivel de deuda cada vez mayor. La deuda es tan alta ahora, que desde 2008 hemos estado en lo que yo llamo la deflación de la deuda. La gente tiene que pagar tanto dinero a los bancos que no tienen suficiente dinero para comprar los bienes y servicios que producen. Así que no hay demasiada inversión nueva, no hay nuevos puestos de trabajo (excepto los empleos de «servicios» de salario mínimo) los mercados se están reduciendo y la gente no puede pagar sus deudas. Así que muchas empresas no pueden pagar a sus bancos.
El producto de los bancos es la deuda. Tratan de decir a los clientes que "las deudas son buenas para usted", pero los clientes no pueden permitirse más deuda, así que no hay forma de que los bancos puedan continuar con su plan de negocios corriente. De hecho, no hay manera de que los bancos puedan cobrar todo lo que se les debe. Eso es lo que el FMI no sigue a través de su análisis diciendo: "Mira, los bancos están en la ruina porque el sistema financiero está en quiebra; y el sistema financiero está en quiebra porque la idea de intentar enriquecerse mediante el endeudamiento no funciona ".
Era un modelo falso. Así que, en realidad, estamos al final de un ciclo largo que se inició en 1945 alimentando a la economía con la deuda. No podremos salirnos de ello hasta que eliminemos las deudas. Pero eso es impensable para el FMI. No puede decir eso, porque se supone que representa los intereses de los bancos. Así pues, todo lo que el FMI puede hacer es retorcerse las manos por el hecho de que los bancos no van a ganar dinero, incluso si hay una recuperación. Pero en realidad no hay una recuperación y no hay indicios de ella en el horizonte, porqué la gente tiene que pagar a los bancos. Es un círculo vicioso –o mas bien, una espiral descendente. Básicamente, los economistas del FMI se limitan a alzar los brazos admitiendo que no saben qué hacer, dados los límites de su visión restringida.


HUDSON: Si se toma el presupuesto medio familiar - lo he dicho muchas veces en tu programa - podemos ir a los números. Si tienes que pagar del cuarenta al cuarenta y tres por ciento de tus ingresos para la vivienda ; además, el quince por ciento de tu sueldo es retenido por la Seguridad Social ; tienes que pagar la atención médica ; tienes que pagar a los bancos tu deuda de la tarjeta de crédito ; préstamos estudiantiles. Después de esto te queda sólo un veinticinco o un treintaicinco por ciento, tal vez una tercera parte de tu salario para comprar bienes y servicios. Eso es todo.
El problema es que la manera de conseguir un trabajo es con una empresa que vende bienes y servicios. Las empresas no contratan porque los consumidores no tienen suficiente dinero para comprar los bienes y servicios.
Estamos en una deuda-deflación crónica. No hay manera de recuperarse a menos que se perdonen las deudas. Eso es básicamente lo que el FMI está dando a entender (de forma explicita en el caso de Grecia), pero no lo dice claramente porque eso no se puede decir, porque no se considera correcto.


(fotografía thomas struth)

sábado, 22 de octubre de 2016

el mundo está cambiando y los gobiernos no se enteran


!Es la economía estupido!, es una frase muy repetida en medios políticos mundiales. Todos sabemos que mientras nosotros hablamos de política o de políticos - que no es lo mismo- los políticos hablan de economía con las grandes empresas y corporaciones mientras nos quitan las carteras en nombre de arreglar el déficit. También porque les obliga la UE, el FMI, y cualquier organismo internacional que dirigen una panda de corruptos y afana-sillones.
Pues bien, los tiempos cambian a velocidad vertiginosa y hace tres años o quizás cuatro o puede que cinco, yo en esta página hablaba del bitcoin, una cripta-moneda que ya es de uso casi corriente.

Un hombre de paja (Satoshi Nakamoto) aficionado a los trenes de juguete que inventa una nueva divisa harto de las comisiones bancarias. Un empresario australiano (Craig Wright) celoso de su intimidad que se oculta detrás del japonés misterioso. Un sistema criptográfico de máxima seguridad que hace temblar a los bancos centrales de medio mundo. Y especulaciones, muchas especulaciones referentes a la deep web, hackers con intenciones dudosas, arribistas empujados por la codicia, emprendedores visionarios… La historia de la gestación y posterior desarrollo de las Bitcoins está repleta de leyendas y medias verdades. Desde su anuncio en 2009 con la famosa carta firmada por Nakamoto, hasta la confesión de Wright en una entrevista con varios medios (entre los que se encontraban The Economist y la BBC), las famosas monedas virtuales no han hecho más que crecer, acumulando a su paso detractores y defensores a partes iguales. Un estudio reciente, publicado por el Instituto Swift con el título Monedas virtuales: ¿Medios de intercambio o activos especulativos?, aseguraba que las divisas como Bitcoin no suponían ningún riesgo para la estabilidad monetaria internacional. El estudio, que relativiza el impacto de estas monedas en la economía mundial, contrasta con otra noticia en la que varias empresas dedicadas a las criptodivisas aseguran que cada día se abre un cajero automático en el mundo dedicado a su distribución. 

Entre titulares amarillos e historias que podrían formar parte de un capítulo de Mr. Robot, las criptomonedas han sumado a partes iguales defensores y detractores. De lo que nadie duda es de que su concepto -un medio digital de intercambio descentralizado, imposible de hackear y controlado por los propios usuarios, sin estar sujeto a los mandatos de la banca- es brillante. Uno de sus más destacados apóstoles es Alex Tapscott, fundador de Northwest Passage Ventures, empresa que impulsa la tecnología blockchain (cadena de bloques), el corazón de las criptomonedas. La compañía asegura en su página web que su misión es desarrollar “una economía inclusiva, justa, transparente, global y segura, en la que la riqueza se comparte con quienes la crean”. El propio Tapscott en uno de sus artículos para Forbes tituló “La democracia blockchain: un gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo”, poniendo esta tecnología a la altura de las grandes revoluciones. Tapscott defiende que “Blockchain es una base de datos o un gran libro de contabilidad global, que funciona en millones de dispositivos y está abierto a cualquiera, en el que no sólo información, sino cualquier cosa de valor (dinero, títulos, escrituras de propiedad, documentos de identidad, incluso votos), se puede mover, vender y manejar de forma segura y privada. Y donde la fiabilidad viene establecida por la colaboración masiva y un código inteligente en lugar de por intermediarios poderosos como gobiernos y bancos”.

En libros, conferencias y artículos publicados en algunos de los medios más prestigiosos del mundo, Tapscott desarrolla su teoría de que el Blockchain puede cambiar el mundo. Tal vez sea cierto. O tal vez no. Pero el simple hecho de poner en cuestión las normas establecidas para buscar alternativas más libres ya merece la pena. (ELC)

lunes, 12 de septiembre de 2016

lo público no es privado



...Como habían pasado 15 años, sentí que había que reflexionar sobre la llegada de internet: de qué forma había cambiado la manera de pensar lo que es público y lo que es privado. Después, hace dos años, cuando la Universidad de Columbia organizó una conferencia que se llamaba 2000+, que analizaba las urgencias de la teoría arquitectónica, escribí el primer capítulo de esta nueva investigación. Se trata de hacer una reflexión o incluso un mapa. 

Ver cómo los social media, que no estaban en el año 2000, poco a poco han ido llegando. Primero con cosas como Friends Reunited o MySpace hasta que empiezan a crecer exponencialmente, a tal que punto que hoy hay más de 1,000 millones de personas usándolos. Es algo que no podemos eludir ni desconsiderar, pues cambia por completo las relaciones entre lo público y lo privado, lo exterior y lo interior, que son las maneras en las que siempre pensamos la arquitectura. Esto me llevó a otro tema que también me llamaba mucho la atención en aquel momento. 

Había leído en el Wall Street Journal que 80% de los profesionales jóvenes de Nueva York trabajaban en la cama, que se ha convertido en el lugar donde realmente la gente no sólo trabaja, sino que también se conecta. Al mismo tiempo, y después de la crisis de 2008, toda una nueva generación se encuentra sin trabajo en los lugares tradicionales, pero sobrevive —y algunos hasta viven bien— con una serie de trabajos que ya son muy diferentes, de freelance. En situaciones como Nueva York, donde el espacio es muy reducido y donde la mayoría de la gente vive en un estudio que prácticamente abres la puerta y te tiras en la cama, ésta se ha convertido en el centro del universo, un universo en el que no hay ni noche ni día. 

Es la cultura del 24/7 de la que habla Jonathan Crary y que define como una forma de explotación en la edad del capitalismo tardío. Hoy puedes estar trabajando con China o Australia, en un horario que te obliga a despertar a mitad de la noche y luego te vuelves a dormir.

Todo esto me hizo volver sobre lo que fue la transformación más radical del siglo XIX, la separación entre el lugar de trabajo y el de la vivienda. Walter Benjamin, por ejemplo, habla de este nuevo sujeto que se constituye en el interior y en la oficina. Esta separación, de alguna manera, colapsa en este momento, con la vuelta a una confusión entre el trabajo y la vida, entre el día y la noche, que es incluso pre-industrial, pues antes de la sociedad industrial no existía eso de las ocho horas. La gente, cuando se iba la luz hacía de todo: dormían, comían, hacían el amor, trabajaban, luego volvían a dormir; era una cosa más fluida. Hoy, cuando te preguntas dónde tienes el teléfono, te das cuenta de que duermes con él; estamos siempre conectados, el teléfono es la última cosa que acaricias en la noche y la primera en la mañana.

(De una entrevista a Beatriz Colomina, arquitecto)